Los primeros 12 años del Centro Barrial Tinku se celebrarán este martes en Llavallol con una jornada abierta a la comunidad donde prometen varias actividades para los que se acerquen al espacio Magdalena donde se realizará el festejo a partir de las 17 y hasta cerrarán con una cena masiva.
En Llavallol y junto a la comunidad festejarán el aniversario del Centro Barrial Tinku
Con las puertas abiertas a los vecinos, la ONG No Seas Pavote celebrará los 12 años de Tinku, un espacio que promueve el encuentro y acompaña en Llavallol.
No Seas Pavote de Lomas creó Tinku para generar un lugar de encuentro y acompañar a aquellos que lo necesitan. Pero, para celebrar estos años de trabajo en comunidad invitan a los vecinos a acercarse a otra de las casas que nuclea la ONG lomense ya que en Boulevard Polonia 33, Llavallol funciona Magdalena que en esta oportunidad será el escenario para recordar los 12 años de Tinku.
Dicho festejo se hace en el marco de los 50 años del asesinato de Monseñor Enrique Angelelli que es el patrono de la ONG. "Seguimos haciendo memoria para agradecer a quien nos sigue inspirando con su vida y su compromiso", comentaron respecto al patrono que fue asesinado por la última Dictadura Militar, pero que dejó un legado y un mensaje importante para quienes llevan adelante el trabajo social de .
Una celebración en Llavallol cargada de actividades
Como lema de este festejo tan especial detallaron que hace 12 años eligieron "construir un lugar de encuentro, comunidad, esperanza y amor". Por eso, la celebración será abierta en el espacio Magdalena de Llavallol.
Los que se acerquen van a poder disfrutar de la primera de las actividades que se van a realizar que es la proyección del documental sobre Enrique Angelelli, el patrono de la ONG. "Queremos hacer memoria agradecida de quien nos sigue inspirando con su vida y su compromiso", aseguraron respecto a la decisión de poder dar a conocer la historia de vida de alguien tan importante para el espacio.
Tras la proyección del documental se va a invitar a los presentes a acompañar en procesión hasta el Centro Barrial Tinku que también está ubicado en Llavallol. "Allí se accederá a la celebración en comunidad", adelantaron.
Además, en conjunto se va a poner la mesa para cenar y así recordar ese año 2014 cuando se abrió por primera vez las puertas del Centro Barrial en Llavallol.
"Los esperamos para celebrar estos 12 años de Tinku y seguir haciendo del encuentro, la comunidad, la esperanza y el amor un modo de seguir andando nomás", comentaron.
Una historia marcada por el encuentro
Tinku es un Centro Barrial, una casa donde reciben a todas las personas que se acercan y otras que van a buscar, fruto del lema de la ONG que se basa en estar en la calle para observar la necesidad del otro, para acompañar y sobre todo para escuchar.
Teniendo como ejes “recibir la vida como viene” y el “cuerpo a cuerpo”, No Seas Pavote comprende que las personas son un misterio, una singularidad atravesada por el dolor, una complejidad y una unidad, donde el consumo problemático es un elemento más del padecimiento.
"En Tinku hay lugar para todos. Desde el encuentro (porque Tinku significa encuentro), que se establece entre aquellos que se reconocen mutuamente, que se vinculan amorosamente, transformando la vida", contaron sobre la historia.
Para quienes son responsable de este centro y de los otros aseguraron que el encuentro empieza en la calle, y sigue en Tinku, en el hospital, en la cárcel, en el espacio propio, "acompañando a otros en las alegrías del nacimiento, en la tristeza de la muerte, en el bautismo, la mesa compartida, la celebración y la desazón por no poder aún".
Desde que se abrió Tinku, en general asisten personas que están en calle y consumo. "Esta situación los aísla de los vínculos familiares, de sus amigos y también los expulsa de las instituciones educativas y de salud principalmente", explicaron con una experiencia de 12 años trabajando en ello.
"Podemos decir que sus lazos sociales están rotos. La primera tarea es establecer una rutina, que tiene que ver con la vida diaria (bañarse, lavar la ropa, desayunar y compartir los alimentos: desayuno, almuerzo y merienda), esto los va reconectando con cierta orden de mantenimiento de la vida, del cuidado de si mismos, que en calle es muy difícil de sostener", recalcaron sobre lo que ofrece Tinku.
A lo largo de estos años también han ofrecido propuestas recreativas, deportivas, murga, cine, espacios individuales para hacer terapia, o simplemente compartir la vida, un mate, un cumpleaños, con el resto de la “familia” en la que día a día se va formando.
Encontrarse, pero también acompañar son las claves fundamentales para que Tinku siga vigente desde hace 12 años.