domingo 12 de julio de 2026
Historia local.

La llegada de la comunidad rusa a Lomas de Zamora y su influencia en Llavallol y Temperley

Fue parte de las grandes olas inmigratorias que marcaron al país entre fines del siglo XIX y comienzos del XX. Una comunidad pequeña, pero con una rica historia en Lomas.

Esa nueva corriente migratoria recuerda que la Argentina, una vez más, vuelve a recibir a quienes buscan empezar de nuevo. Las grandes olas inmigratorias que marcaron al país se produjeron entre fines del siglo XIX y comienzos del XX. En esos años llegaron principalmente italianos y españoles, aunque también arribaron británicos, alemanes, franceses y ciudadanos de distintos países del este europeo que escapaban de las guerras y la hambruna.

La instalación en Llavallol y Temperley

Dentro de esa inmigración de origen eslavo, los rusos se instalaron en Llavallol y en el este de Temperley. En este último caso, la comunidad se organizó alrededor de la Parroquia de la Santísima Virgen del Amparo, perteneciente a la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exilio.

En Llavallol, el principal punto de encuentro fue el Club Dnipro, ubicado sobre la calle Duhalde y bautizado en homenaje al río Dnieper. La colectividad que comenzó a llegar hacia fines de la década de 1920 estaba integrada por ucranianos, bielorrusos y lituanos.

La mayoría concurría a la Iglesia Ortodoxa Rusa del Patriarcado de Moscú, en Capital. También se radicaron allí ucranianos, bielorrusos, yugoeslavos y polacos identificados con la ex Unión Soviética, que se asentaron en la zona de Estanislao del Campo y José Hernández.

Un club clave en Lomas de Zamora

Pero en 1940 las diferencias políticas en torno a la Segunda Guerra Mundial provocaron la división del grupo. Una parte de esa comunidad compró en 1950 un terreno en Duhalde 256 y fundó el Club Alexis Tolstoi. Funcionó hasta 1962, cuando el dictador Juan Carlos Onganía dispuso su clausura por presuntas actividades comunistas. Sus integrantes siguieron reuniéndose en casas particulares hasta que, en 1969, el espacio reabrió con el nombre de Club Dnipro.

Además de ser un lugar de encuentro, el club ayudó a conservar las tradiciones de la colectividad. Allí se enseñaban los idiomas ruso y ucraniano, danzas folklóricas, se practicaban deportes como fútbol, vóley y ajedrez, y se organizaban actividades sociales y culturales.

Entre las fechas más importantes figuraban el 9 de mayo, por el fin de la Segunda Guerra Mundial, y el natalicio de Taras Scevcenko, celebrado cada abril. Una comunidad pequeña, pero con una rica historia en Lomas de Zamora. ¡Hasta la semana que viene, amigos!

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Lo que se lee ahora
Maipú y Alsina, cortada por los festejos. 

Las más leídas

Te Puede Interesar