Jimena Monteverde reveló en La cocina rebelde, en El Trece, que su suegra les daba de comer alimentos podridos y que, por más que se lo advirtieran, servía los platos igual. El caso más extremo fue un pionono que estaba verde.
Jimena Monteverde recordó en su ciclo de El Trece algunas costumbres de su suegra, como que no se preocupa por el vencimiento de los alimentos.
Jimena Monteverde reveló en La cocina rebelde, en El Trece, que su suegra les daba de comer alimentos podridos y que, por más que se lo advirtieran, servía los platos igual. El caso más extremo fue un pionono que estaba verde.
“Por ejemplo, si hacía relleno de puerros, había una sopa crema de puerros. Pero nosotros lo vamos a hacer caserito. Los hacía y le salían muy bien, era una de las cosas que le salían muy bien”, empezó recordando Jimena Monteverde a su suegra.
La cocinera siguió contando algunas intimidades de su suegra. “Les voy a contar algo que no sé si les interesa, pero primero voy a arrancar a cocinar, porque si no Peluca se va a enojar. Mi suegra, que nos ve desde la nube, cocinaba algunas cosas, no muchas, pero yo le he copiado varias”, recordó en su ciclo de El Trece.
“El tema era que ella vivía en el campo, muy lejos del supermercado, y entonces ella hacía la compra una vez cada 15 días y, de repente, algunas cosas se le pudrían y te las daba igual”, reveló Jimena Monteverde en tono jocoso.
Jimena Monteverde comenzó a enumerar algunas preparaciones que hacía su suegra y que no estaban en buen estado, incluso algunas estaban podridas.
“La crema ácida, vos ibas al campo y decías ‘Ele, esta crema está ácida’. ‘No pasa nada’, te decía. Y un día, por primera vez mis viejos van al campo, y entonces ella hizo un arrollado de esos salados, un pionono, pero estaba verde total, y ese día mi mamá, que es muy hincha con la comida, toda prolijita, ve el pionono verde y le dice ‘No, Ele, este no se puede comer’”, siguió la cocinera.
“‘Sí, se puede querida, mirá. Esto verde se raspa’. Lo raspó, lo comieron y mi papá se clavó dos pedazos y mi mamá lo miraba como diciendo ‘no comas eso’”, cerró Jimena Monteverde la picante anécdota.