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20 de julio de 2026
Héroes igual.

La mística de la resistencia que unió a la Argentina de Diego Maradona y Lionel Messi

La campaña de Argentina en el Mundial 2026 activó un paralelismo histórico con la mítica epopeya de Italia 90. De las lágrimas de Maradona a las de Messi.

El dolor por la final perdida ante España en el Mundial 2026 todavía está a flor de piel, pero el análisis frío de la campaña entrega un consuelo histórico inmediato que remite a las lágrimas de Diego Maradona y la comparación inevitable con Lionel Messi.

El equipo de Lionel Scaloni revivió, paso a paso, la mítica y dramática epopeya de la Selección Argentina en Italia 90. Treinta y seis años después, la Albiceleste demostró que su "gen de supervivencia" sigue intacto.

Las similitudes entre el Mundial 2026 y la gesta de Italia 1990 fueron asombrosas. Del reflejo contemporáneo de la gesta de Diego Maradona en tierras italianas, al llanto desconsoldado de Lionel Messi en Estados Unidos.

La defensa de la corona de la Selección Argentina campeón del mundo

Tanto en 1990 como en 2026, la Selección Argentina llegó a la cita máxima con la chapa más pesada del planeta: campeón defensor del mundo (tras las glorias de México 86 y Qatar 2022). Lejos de cambiar de rumbo, el fútbol argentino apostó por la continuidad y el respeto a los procesos de los directores técnicos que habían alcanzado la gloria. Carlos Bilardo y Lionel Scaloni asumieron el reto de gestionar la transición de un plantel campeón, dosificando las cargas físicas y apostando a la mística grupal por sobre el brillo individual.

Lionel Messi encabezando su festejo después de eliminar a Inglaterra.

El adiós de Diego Maradona y Lionel Messi en el centro de la escena

El paralelismo más emotivo descansa en las figuras de los dos máximos astros de la historia del fútbol. Diego Maradona jugó el Mundial de Italia con el tobillo izquierdo destruido y bajo infiltraciones constantes; Lionel Messi afrontó el torneo de 2026 regulando sus minutos y dosificando su físico ante el inexorable paso del tiempo.

Ambos capitanes funcionaron como imanes de la presión mediática y futbolística, permitiendo que sus técnicos forzaran un recambio generacional paulatino en pleno torneo para inyectar piernas frescas en el mediocampo y el ataque.

Si bien Diego Maradona sumó minutos en la fatídica edición de 1994, Italia 90 significó su última gran obra maestra completando los siete partidos. Para Lionel Messi, la cita de 2026 representó el adiós definitivo a las Copas del Mundo, despidiéndose de pie y conmoviendo al planeta entero.

Diego Maradona eliminando a Italia en 1990.

El arte de sufrir: De Cabo Verde y Egipto a las batallas del 90

Si el equipo de 1986 y el de 2022 enamoraron al público por su volumen de juego, las versiones de 1990 y 2026 se ganaron el corazón de los hinchas por su capacidad para habitar el sufrimiento. La Selección Argentina avanzó en ambos torneos como un bloque rocoso, con poca efectividad goleadora pero con un espíritu inquebrantable para aferrarse a los partidos límite.

Donde en el 90 aparecieron las salvadas milagrosas ante Brasil y las manos de Sergio Goycochea en los penales contra Yugoslavia e Italia, en 2026 la agonía se trasladó a las prórrogas eternas ante Cabo Verde y Suiza, coronándose con aquella remontada épica en los últimos 11 minutos frente a Egipto. Equipos al borde del abismo que se negaban a caer.

Lionel Messi clave en la remontada épica ante Egipto.

La épica en semifinales ante rivales históricos como Italia e Inglaterra

El pico de rendimiento de ambas campañas se dio exactamente en el mismo escalón: la semifinal, tumbando a un gigante histórico en un contexto de máxima tensión.

En Italia 90, la Selección Argentina comandada por Diego Maradona silenció al anfitrión en el estadio San Paolo de Nápoles, quebrando el invicto de Walter Zenga en una definición por penales legendaria.

En el Mundial 2026, la Scaloneta firmó su partido perfecto al dar vuelta el marcador sobre la hora contra Inglaterra, un triunfo con una carga emocional y futbolística insuperable.

Sergio Goycochea y Diego Maradona antes de la final de Italia 90.

El mismo destino amargo en la final

El destino, caprichoso, decidió que ambas epopeyas tuvieran el mismo desenlace esquivo. La Selección Argentina se quedó a las puertas del bicampeonato del mundo cayendo por 1 a 0 en la final. En Roma en 1990, el verdugo fue Alemania con el polémico penal de Andreas Brehme. En 2026, el verdugo fue España, rompiendo la paridad en el tiempo suplementario con un gol de Ferrán Torres.

El segundo puesto sabe a poco en el pecho de los jugadores, pero el veredicto de la tribuna es idéntico al de hace 36 años. Esta Selección Argentina entró en la categoría de los "campeones sin copa": planteles que no necesitaron el oro para transformarse en leyenda eterna del deporte argentino.

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