En la derrota de la Selección Argentina ante España en la final del Mundial 2026, Lionel Messi cerró su etapa en los Mundiales después de seis participaciones, con una copa del mundo y dos subcampeonatos, y abandonó llorando el campo de juego del MetLife Stadium de Nueva York, pero con el reconocimiento del mundo entero.
Las cámaras del mundo se centraron en el 10 argentino después del pitazo del árbitro esloveno y el crack rosarino no pudo ocultar la emoción de todo el camino recorrido. Si bien no fue el final deseado, no se puede reprochar nada y dejó una huella que nunca se olvidará.
Los minutos finales del capitán argentino en el césped del imponente estadio norteamericano fueron muy emotivos. No sólo recibió el cariño de sus compañeros, el respecto de sus rivales y el amor de los hinchas, sino que también se tomó un tiempo para sentarse en el campo y repasar todo lo que logró en este camino mundialista, llevando a la Selección Argentina al primer plano mundial después de varias frustraciones tras el retiro de Diego Maradona. Y los números hablan por sí sólo: disputó tres de las últimas cuatro finales de los Mundiales
La derrota ante España en la final del Mundial 2026 significó el último partido de Lionel Messi en la historia de las Copas del Mundo y así cerró su etapa con grandes logros: fue campeón del mundo en Qatar 2022, logró dos subcampeones, marcó 21 goles en seis ediciones y tiene el récord de más asistencias en la máxima cita del deporte. Por eso, su legado nunca se olvidará.