La curiosidad por entender cómo funcionaban las cosas fue lo que marcó el camino profesional de Juan Alberto Alpegiani. Nacido y criado en Lomas de Zamora, charló con La Unión y contó cómo la necesidad de investigar y buscar mejoras lo llevó a convertirse en ingeniero en telecomunicaciones.
La historia de un ingeniero de Lomas de Zamora impulsado por la curiosidad y los desafíos
Juan Alberto Alpegiani, ingeniero de Lomas de Zamora, recordó cómo nació su vocación y repasó uno de los proyectos más desafiantes de su carrera.
Desde muy joven, Juan Alberto se mostró con muchas ganas de aprender, sumado al interés y la intriga por el mundo que lo rodeaba. Durante sus años en la secundaria apareció una figura clave para terminar de darle forma a esa inquietud. “Tuve una profesora que siempre me impulsaba a seguir estudiando y progresando. En el último año hice un test de orientación vocacional, que fue clave para decidirme a estudiar ingeniería”, contó.
De Lomas de Zamora a los grandes desafíos tecnológicos
Alpegiani estudió en la Universidad Nacional de La Plata y viajó todos los días desde Lomas para cursar. Las horas arriba del tren y el cansancio formaron parte de una rutina que debió sostener durante su carrera. Sin embargo, su pasión por la profesión le permitió mantener siempre el objetivo a la vista: enfrentar desafíos y solucionarlos de manera concreta.
Uno de los proyectos de mayor magnitud en el que trabajó el lomense fue a los pocos años de recibirse, cuando integró un equipo a cargo de implementar tecnología IVR (sistema telefónico automatizado que interactúa con los usuarios mediante menús de voz pregrabados y el uso del teclado numérico o reconocimiento de voz) en una importante empresa de tarjetas de crédito.
“El desafío eran optimizar los costos, uniformar y mejorar la atención de los clientes y, a su vez, impactar al mercado con una característica de avanzada tecnológica para ese momento. El proyecto fue un éxito, logramos cumplir los objetivos y atender a millones de clientes”, rememoró, con nostalgia, sobre una experiencia que lo marcó como profesional.
En el marco del Día del Ingeniero, Juan Alberto también se tomó un tiempo para reflexionar sobre cómo cambió la profesión con el paso de los años. Según su mirada, “la ingeniería dejó atrás un enfoque ligado a la manufactura tradicional para adaptarse a un escenario dominado por la digitalización, los datos y la automatización”. Asimismo, destacó el crecimiento de nuevas especialidades y celebró el mayor acceso de las mujeres a una carrera que, históricamente, estuvo ligada al género masculino.
Aquella curiosidad que nació en su juventud en Lomas de Zamora todavía continúa vigente. Sus ganas de seguir aprendiendo son el motor que lo impulsa a enfrentarse a nuevos desafíos dentro de una profesión en constante evolución.