La Justicia llevó adelante un megaoperativo contra la ciberpedofilia y el grooming que incluyó 121 allanamientos simultáneos en 76 localidades de la provincia de Buenos Aires, en donde rescataron a cuatro posibles víctimas de abuso sexual infantil y pusieron a resguardo a 37 menores que convivían con personas investigadas por ese tipo de delitos.
Abuso sexual infantil: más de 100 allanamientos por ciberpedofilia y cuatro posibles víctimas rescatadas
El megaoperativo se desplegó en 76 localidades bonaerenses. Las autoridades determinaron que algunos sospechosos operaban dentro de la cárcel.
La denominada "Operación Bonaerense Protección de las Infancias VII" fue coordinada por el Ministerio Público de la provincia de Buenos Aires junto a fiscalías especializadas.
La investigación apuntó a desarticular redes vinculadas a la tenencia, distribución y posible producción de material de abuso sexual infantil (MASI), además de casos de acoso sexual a menores a través de internet.
En total fueron investigadas 111 personas, de las cuales 106 son hombres y cinco mujeres. Los sospechosos tienen entre 15 y 75 años de edad. Entre ellos, detectaron a seis personas que desempeñaban tareas con contacto directo con niños y adolescentes.
Los allanamientos se realizaron en distintos departamentos judiciales de la provincia, entre ellos Lomas de Zamora, Avellaneda-Lanús, Quilmes, San Isidro, San Martín, La Plata, Morón, La Matanza, Mar del Plata, Bahía Blanca, Pergamino y Junín, entre otros.
Uno de los allanamientos fue en una cárcel
Uno de los datos que más preocupa a los investigadores es que se detectaron dos menores de edad que habrían compartido material de abuso sexual infantil. Además, uno de los domicilios allanados correspondió a una unidad penitenciaria donde los sospechosos ya se encontraban privados de la libertad por delitos sexuales contra menores.
Durante los procedimientos se secuestraron 80 computadoras, 165 teléfonos celulares, 160 dispositivos de almacenamiento digital y dos armas de fuego. Asimismo, se realizaron 31 pericias preliminares sobre equipos electrónicos para avanzar con el análisis del material secuestrado.
Según informaron desde la Procuración General bonaerense, uno de los objetivos investigados ya contaba con antecedentes por abuso sexual infantil. Además, una causa que se había iniciado en un operativo anterior por tenencia de material de abuso sexual permitió identificar a una nueva imputada acusada de producir y distribuir ese contenido.
La operación contó con la participación de fiscales especializados de distintos departamentos judiciales y de efectivos de la Dirección de Investigaciones en Cibercrimen de la Policía Bonaerense, la Policía Federal Argentina, la Policía de la Ciudad, Prefectura Naval y otras áreas especializadas en delitos informáticos y contra la integridad sexual.