La realidad económica del fútbol de ascenso en la Argentina vuelve a encender las alarmas, y esta vez el encargado de ponerle números a la crisis fue el propio presidente de Temperley, Alberto Lecchi.
Alberto Lecchi reveló el millonario déficit que sufre Temperley cada vez que juega de local
El presidente de Temperley detalló el complejo panorama financiero que afronta el club en la Primera Nacional. Cuál es la solución para Alberto Lecchi.
En declaraciones que sacudieron el día a día de la institución, el mandatario reveló el impactante déficit operativo que padece el club cada vez que le toca presentarse ante su gente en el Alfredo Beranger.
Según detalló el dirigente, abrir las puertas del estadio para un partido oficial de la Primera Nacional genera una pérdida neta aproximada de 20 millones de pesos por encuentro. La exorbitante cifra, impulsada por los costos de los operativos de seguridad, UTEDYC, traslados y el mantenimiento general de la infraestructura en días de partido, asfixia las arcas de una economía golpeada.
Números en rojo y la soga de las deudas de Temperley
"Abrir el Beranger nos cuesta una fortuna", reconoció Alberto Lecchi, reflejando una paradoja que sufren cada vez más clubes locales: jugar en casa, en lugar de ser un beneficio recaudatorio, se ha transformado en un dolor de cabeza financiero.
A este déficit de 20 millones por partido se le suma otra pesada mochila mensual. El presidente explicó que la actual gestión debe destinar cerca de 25 millones de pesos al mes para cumplir con los planes de pago y saldar juicios heredados de administraciones previas. Si bien el club había anunciado con orgullo haber alcanzado una tregua de "deuda cero" tras afrontar un pasivo heredado cercano a los 500 millones de pesos en los primeros meses de mandato, el equilibrio cotidiano sigue estando en la cuerda floja.
"De los 9 juicios que había cuando agarramos el club hoy quedan tres y estamos trabajando para acordar antes de que salgan. Son los meses más duros porque tenemos que pagar las cuotas de 25 millones de pesos", aseguró Alberto Lecchi en diálogo con el programa Todo por Temperley.
La polémica solución: el regreso del público visitante
Este asfixiante escenario económico es el que obligó a la Comisión Directiva a tomar decisiones antipáticas pero necesarias para la supervivencia financiera. La más reciente y comentada fue la habilitación de público visitante en el Beranger para recibir a clubes de gran convocatoria, como sucederá ante Nueva Chicago el próximo domingo.
"Abrir la cancha de Temperley nos genera pérdida de aproximadamente 20 millones de pesos por partido. Se decidió abrir la cancha para el público de Chicago para poder solucionar los problemas económicos". reconoció el presidente de Temperley.
"Lamentablemente, tenemos que recurrir a estas medidas extraordinarias para intentar compensar el déficit y equilibrar la balanza", deslizó el entorno de la dirigencia. La recaudación por la venta de entradas a la parcialidad rival aparece hoy como el único flotador disponible para que el Gasolero no se hunda en los números rojos mientras intenta mantener el protagonismo en el exigente torneo de la segunda división del fútbol argentino.
El domingo a las 16 se juega en el Alfredo Beranger ante Nueva Chicago. Una partida clave en las aspiraciones de Temperley que está a dos unidades del puntero Tristán Suárez. El Lechero visitará a Colegiales el sábado, a cuatro fechas del final de la fase regular de la Primera Nacional.