Pedro Troglio, actual entrenador de Banfield, analizó el impacto de Lionel Messi en el Mundial 2026 y lo comparó con Diego Armando Maradona. El exmediocampista subcampeón del mundo en Italia 90 utiliza su columna en el diario Clarín, titulada "El Ojo de Troglio", para reflexionar sobre los dos máximos ídolos del fútbol argentino.
La comparación de Pedro Troglio sobre Lionel Messi y Diego Maradona que causó furor
Pedro Troglio, actual entrenador de Banfield, analizó el impacto que genera Lionel Messi en el Mundial 2026 y lo comparó con su ex compañero Diego Maradona.
Para Troglio, la presencia de Lionel Messi en el campo trasciende lo estrictamente táctico o físico. Su influencia radica en un factor anímico y colectivo que modifica el comportamiento de todo su entorno. En ese aspecto, Troglio apuntó a que "tener a Messi genera el mismo efecto contagio que provocaba Maradona".
A su vez, Troglio describió que la sola presencia de Messi es la que "emociona, motiva y empuja a sus compañeros". Asimismo, sostuvo: "Ambos juegan a otra cosa y tienen un liderazgo propio para absorver la presión y liderar al grupo".
Los laderos de Lionel Messi en el Mundial 2026
El entrenador de Banfield explicó que la consistencia de Argentina en este Mundial se debe a que Messi está "excelentemente acompañado por futbolistas que asumen el desgaste físico".
Entre ellos destacó a Lautaro Martínez, quien según su óptica "realiza un desgaste enorme para que Messi reciba fresco". A su vez, ponderó el rol de Enzo Fernández que "aporta dinámica, fluidez y llegada al área desde el mediocampo" y la función que cumplen Cristian Romero y Lisandro Martínez en la zaga central, quienes "consolidan una defensa sólida que le da total tranquilidad al equipo".
La mística de las Copas del Mundo, según Pedro Troglio
Aprovechando el transcurso del Mundial 2026, Pedro Troglio recordó su debut mundialista el 13 de junio de 1990 contra la Unión Soviética, donde marcó un gol vistiendo la camiseta argentina. Desde esa autoridad, el técnico aseguró que la Selección actual transmite un orgullo y una regularidad idénticas a las mejores épocas del fútbol nacional, con jóvenes que juegan con la experiencia de veteranos.
Mientras que en Italia 90, Pedro Troglio y sus compañeros convivían con el dolor físico constante (el tobillo de Diego, las lesiones de Oscar Ruggeri o el desgarro de Jorge Burruchaga), el búnker de 2026 se destaca por la prevención científica. En este Mundial 2026, futbolistas dinámicos como Enzo Fernández o Lautaro Martínez realizan coberturas kilométricas diseñadas específicamente por el cuerpo técnico para que el equipo no sufra lagunas físicas.
El vestuario de 1990 se alimentaba del conflicto. Maradona utilizaba el desprecio del público italiano del norte como combustible emocional para encender las arengas previas a los partidos. En cambio, el búnker de 2026 se enfoca hacia adentro: el grupo se muestra blindado, ajeno a la gigantesca presión comercial de jugar una Copa del Mundo de 48 equipos en el gigante norteamericano, respondiendo con la tranquilidad de quien ya sabe lo que es ganar.
A pesar de las distancias tecnológicas y generacionales, Pedro Troglio remarcó en sus análisis que el impacto en el túnel antes de salir a la cancha sigue siendo el mismo. En 1990, ver a Maradona ponerse la cinta transformaba a futbolistas promedio en guerreros indestructibles. Hoy, en 2026, ver a Lionel Messi liderar la fila en el túnel genera ese mismo efecto de contagio, seguridad y orgullo colectivo entre sus laderos.