El encuentro entre Talleres de Escalada y Arsenal de Sarandí por la fecha 30 de la Primera B terminó en una verdadera batalla campal en la que hubo piñas, patadas, empujones y expulsiones. Fue a segundos del pitazo final del árbitro Gastón Iglesias.
A segundos del final, los futbolistas de Talleres de Escalada y Arsenal se pelaron en la mitad de la cancha. Hubo trompadas, empujones, patadas y expulsiones.
El encuentro entre Talleres de Escalada y Arsenal de Sarandí por la fecha 30 de la Primera B terminó en una verdadera batalla campal en la que hubo piñas, patadas, empujones y expulsiones. Fue a segundos del pitazo final del árbitro Gastón Iglesias.
Todo comenzó cuando Claudio Mosca, sobre los 50 minutos, recibió un limpio quite del joven defensor Payés, pero el experimentado volante no lo tomó bien y respondió con una patada, y luego de eso con empujones y un manotazo. Esto provocó el enojo de los jugadores de Arsenal, que se acercaron a recriminarle su accionar, y a partir de ahí se desencadenó todo.
Mientras Mosca y los jugadores de Arsenal discutían y se empujaban, se generó una nueva zona de conflicto: Eugenio Olivera, jugador de Talleres, le tiró un manotazo a Uriel La Rosa por fuera de la ronda que se había armado y cuando el delantero se alejaba del sector, Mariano Del Col respondió con una patada y una piña, en otra de las escenas que dejó este cierre caliente en Sarandí.