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25 de septiembre de 2026
Proceso exitoso.

Guillermo De Lucca y el secreto de la Reserva de Temperley que ilusiona a todo el pueblo Gasolero

Guillermo "Willy" De Lucca es el director técnico de la Reserva de Temperley que está a un paso de ser campeón. El objetivo de un equipo que enamora.

Guillermo "Willy" De Lucca camina por el césped del Alfredo Beranger y no puede evitar los recuerdos. Quien fuera el enganche y referente del histórico ascenso de 1999 hoy lidera, desde el banco de suplentes, una de las campañas más destacadas del fútbol juvenil de Temperley en los últimos años.

Su Reserva está puntera, a un paso de coronarse campeona, pero con un objetivo muy claro que trasciende los resultados: formar futbolistas listos para el roce de la Primera Nacional.

Luego de la gran victoria de Temperley por 5 a 0 sobre Midland, el Gasolero quedó a un paso de coronarse. Si empata o le gana a San Miguel el próximo jueves como visitante se adjudicará el título. En ese contexto, el director técnico analizó el presente de sus dirigidos, recordó sus épocas como jugador, remarcó la importancia de la estructura institucional y dejó un mensaje contundente sobre la necesidad de seguir apostando por el semillero del club.

Una campaña de la Reserva de Temperley con identidad propia

La Reserva de Temperley no solo gana, sino que gusta y convence. A falta de muy poco para el final del torneo, el entrenador se mostró sumamente orgulloso del camino recorrido desde aquel inicio de pretemporada el 20 de enero.

"La campaña que están haciendo los chicos es muy buena, no solo por los números, sino por la intención de juego. Son muy respetuosos a una forma, fueron respetuosos con los rivales, estamos muy contentos", destacó De Lucca, poniendo el foco en los valores y la identidad futbolística del plantel.

El DT valoró el compromiso de un grupo que entendió rápido su idea: "Este equipo tiene su estilo, los chicos han entendido que el equipo fluya. Son chicos que tienen ganas de vestir la camiseta de Temperley y llegar a Primera".

Sin embargo, a pesar de la ilusión lógica de dar la vuelta olímpica, "Willy" mantiene los pies sobre la tierra respecto al verdadero rol de las divisiones inferiores. "Es lindo estar primero y cerca del objetivo. El proceso es muy bueno y nos gustaría coronar, pero también estaría bueno para los chicos que luchan por su primer contrato que se abra una puerta más. Acá estamos para formar, también es lindo para los chicos porque lo disfrutan y se ven cerca de campeonar, pero de nada sirve tener categorías campeonas si después no hay frutos para la Primera, no tiene sentido", sentenció con madurez en diálogo con el programa Todo por Temperley.

Del "potrero" a la "alfombra": El crecimiento institucional

Al mirar alrededor, De Lucca no puede dejar de sorprenderse por las condiciones en las que hoy trabajan los juveniles del club, marcando un contraste rotundo con los años en los que a él le tocaba defender la camiseta dentro de la cancha.

"El césped de la cancha de Temperley es una alfombra, muy distinto a cuando yo jugaba que era toda de tierra, se mejoró en ese aspecto", elogió el entrenador, reconociendo el salto de calidad que dio la infraestructura de la institución en beneficio de los deportistas.

Por otra parte, el técnico se refirió al marco de público que acompaña a la Reserva y lanzó una interesante propuesta nostálgica para potenciar el proceso de maduración de los futbolistas: "Antes se jugaba la Reserva el mismo día que la Primera y sería muy bueno que eso vuelva para que puedan escuchar el murmullo de la gente y se vayan adaptando a lo que es jugar con público. Es un crecimiento muy grande para ellos, ya que a pesar de jugar en días distintos con la Primera los está viniendo a ver mucha gente".

La conexión con Primera y el factor económico

El gran objetivo de la Reserva es ser el paso previo inmediato al fútbol profesional. Para ello, el trabajo físico y mental diario se lleva al límite. "Tratamos de llevar al chico al tope en los entrenamientos para que después no le cueste cuando hace el traspaso a Primera", explicó De Lucca, quien vuelca toda su experiencia en el Ascenso para este rol: "Uno pasó por varias etapas y varios clubes. Ver cómo se manejaba el técnico de Primera con el de la Reserva, cómo tiene que llegar el chico a Primera, es un aprendizaje. Tratamos de visualizar chicos a futuro".

En ese sentido, la sintonía fina con el cuerpo técnico del plantel superior es fundamental. El entrenador ponderó la apertura de Nicolás Domingo para darle lugar a la savia nueva del club, un factor que terminó beneficiando deportivamente a Temperley, pero también en las arcas de la institución.

"Para nosotros es muy importante que el técnico de Primera, Nico Domingo, nos escuche y vea qué posibilidades tienen los chicos. Creo que el año llevó a que jueguen más chicos porque los que vinieron de afuera no rindieron. Necesitamos que el técnico siga creyendo en los chicos de abajo; hoy el plantel de Primera tiene muchos chicos de abajo y eso económicamente al club le rinde mucho más", concluyó.

Temperley sueña con un nuevo título en sus vitrinas juveniles, pero la mayor certeza de los hinchas es que el futuro del club está resguardado en buenas manos, bajo la docencia de un hombre de la casa que sabe perfectamente cuánto pesa la camiseta celeste.

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