La Cámara de Apelaciones de Lomas de Zamora concedió el arresto domiciliario al colectivero acusado de atropellar y matar a un delincuente que acababa de robar un celular en Villa Fiorito.
Le dieron arresto domiciliario al colectivero detenido por atropellar a un ladrón en Fiorito
La Cámara de Apelaciones hizo lugar a un recurso presentado por la defensa del imputado, y dispuso que cumpla en su domicilio la prisión preventiva.
De esta manera, según informaron fuentes oficiales a La Unión, el acusado, identificado como Alan D., de 28 años, cumplirá en su casa la prisión preventiva que había sido dictada por la Justicia de Garantías.
La medida fue dispuesta luego de un recurso presentado por la defensa del conductor. El tribunal resolvió modificar el lugar de cumplimiento, aunque mantuvo vigente la medida cautelar y la imputación por "homicidio simple".
El beneficio implica que el colectivero permanecerá bajo prisión domiciliaria mientras avanza la causa y hasta que se resuelva su situación procesal de cara a un eventual juicio oral.
Prisión preventiva por homicidio simple
La decisión de otorgarle el arresto domiciliario se produjo después de que el Juzgado de Garantías 5 de Lomas de Zamora hiciera lugar al pedido de prisión preventiva formulado por el fiscal Nicolás Espejo, de la UFI 7.
De mantenerse la calificación de "homicidio simple", y en caso de que el acusado fuera encontrado culpable en un futuro juicio, el delito contempla una pena de 8 a 25 años de prisión.
Robo y muerte en Fiorito
El episodio ocurrió el pasado 2 de julio por la mañana, cuando un joven identificado como Ezequiel Rosales Castillo habría robado un celular abordo de la línea 271, en Fiorito.
Según los testimonios incorporados a la investigación, el joven descendió del colectivo y comenzó a escapar. En ese momento, el conductor habría avanzado con la unidad y lo atropelló, arrastrándolo durante algunos metros hasta la zona de Murature e Islandia.
Cuando los efectivos policiales llegaron al lugar identificaron al conductor como Alan D., quien inicialmente no quedó detenido. Sin embargo, las evidencias incorporadas al expediente permitieron sostener que el episodio no habría sido un accidente.