La causa por la estafa que tuvo como víctima a Merlín Díaz podría dar un paso clave hacia el juicio oral. La familia de la joven aceptó la conciliación propuesta por la abogada de la principal acusada, que sigue prófuga a pesar del acuerdo.
La familia de la víctima aceptó la propuesta de la defensa de la principal acusada. Sin embargo, sigue prófuga y la Justicia mantiene activa su búsqueda.
La causa por la estafa que tuvo como víctima a Merlín Díaz podría dar un paso clave hacia el juicio oral. La familia de la joven aceptó la conciliación propuesta por la abogada de la principal acusada, que sigue prófuga a pesar del acuerdo.
“Estamos esperando el juicio”, expresó a La Unión Alexander Díaz, el hermano de la peluquera de Ingeniero Budge que se quitó la vida tras ser engañada por una banda de gitanas que se habría quedado con todos sus ahorros por medio de un "cuento del tío".
La decisión fue comunicada a las autoridades judiciales y responde a un objetivo concreto de los familiares: lograr que el expediente avance hacia el debate oral y evitar demoras en una investigación. La propuesta surgió desde la defensa de la imputada, que ofreció su entrega bajo la condición de cumplir arresto domiciliaria en lugar de quedar alojada en una unidad penitenciaria.
Sin embargo, el acuerdo todavía no se concretó. La acusada continúa sin presentarse ante las autoridades y la UFI 19 de Lomas de Zamora mantiene activa su búsqueda. Mientras permanezca prófuga, la posibilidad de acceder al beneficio solicitado sigue siendo una alternativa pendiente.
En paralelo, la fiscalía continúa avanzando con la situación procesal de las otras dos imputadas de la causa, para quienes prevé solicitar la elevación a juicio en las próximas etapas del expediente.
La causa investiga una maniobra bajo la modalidad de “cuento del tío”, en la que una banda de gitanas habría convencido a la víctima de someter su dinero a una supuesta “limpieza espiritual”, al asegurarle que estaba “maldito”.
Merlín Díaz, de 30 años, tenía una peluquería en Capitán Giachino y Olimpo, en la localidad de Ingeniero Budge. Todo comenzó el 15 de enero pasado, pero cinco días después, las gitanas le pidieron que les entregara su ahorros en efectivo, un total de $14 millones con la excusa de que debían hacerle una “limpieza” al dinero para terminar con esa supuesta maldición.
Todo era claramente una estafa. De hecho, el marido de Merlín se lo advirtió, pero ella cayó en el engaño y accedió a darles toda la plata. Fue el principio de la tragedia. Posteriormente, se quitó la vida.