Una vida marcada por el sacrificio. El vecino de Lomas de Zamora, Luis Robles, vendía garrapiñadas en Puente La Noria para ganarse el pan de cada día y, en paralelo, estudiaba para ser contador público. Lo cierto es que está a una materia de recibirse y ya piensa en el armado de su estudio para trabajar con sus futuros clientes.
- Inicio >
Vendía garrapiñada en Lomas de Zamora y ahora está por recibirse de contador: su historia
Luis Robles se dedicaba a la venta ambulante y en paralelo estudiaba en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. Está a una materia de cumplir su sueño.
En una charla con el Diario La Unión, Luis se mostró orgulloso al contar que está a una materia de recibirse de contador. Seminario de actuación profesional en el ámbito administrativo contable es la asignatura que está cursando actualmente, a la espera de aprobarla para poder egresarse en la Universidad Nacional de Lomas al finalizar el cuatrimestre.
Sacrificio en Puente La Noria y en la Universidad de Lomas: su recompensa
Su historia está atravesada por la resiliencia y la fortaleza de no bajar los brazos en momentos de adversidad. Desde muy chico comenzó a vender garrapiñadas en Puente La Noria, acompañando a su padre para aprender un oficio que lo acompañó durante muchos años. Ni la pandemia frenó ese ímpetu de querer salir adelante y tener un mejor futuro para su vida.
“Mientras vendía garrapiñadas me puse a estudiar contaduría en la Universidad Nacional de Lomas. Hoy, tiempo después, estoy cursando la última materia. Si Dios quiere me recibo en julio: se me hizo eterno y en el medio me pasó de todo”, resumió Robles, con cierto orgullo.
En la recta final de la carrera, Luis ya palpita lo que será, sin dudas, un momento inolvidable en su vida: el preciso instante en el que culmine la cursada y celebre con sus allegados un logro conseguido a base de esfuerzo y sacrificio. “Ya estoy armando, en mi propia casa, una oficina en la cual trabajaré una vez recibido”, expresó, con grandes expectativas.
Según sus propias palabras, Robles no solamente planea trabajar con distintos clientes, sino que también busca brindar ayuda a quienes realmente lo necesitan. “Actualmente estoy juntando pañales para repartir a personas que los requieran. Además, recientemente hice una rifa y con el dinero recaudado voy a comprar una silla de rueda para una persona con discapacidad”, admitió.
A punto de cruzar la meta, Luis Robles representa mucho más que un logro académico: es el reflejo de años de esfuerzo silencioso. Su historia demuestra que, incluso en los contextos más adversos, la constancia puede transformar sueños en realidad.