La cifra se desprende de un informe de la Universidad de Avellaneda.
El pago de tarifas demanda el 21% de los salarios
Según un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda, el pago de servicios públicos implica un 21% de los ingresos familiares, un 15% más que en 2015, cuando sólo había que destinar el 6% del salario para el pago de tarifas.
En 2017, el Ministerio de Trabajo determinó que el salario mínimo vital y móvil pasará a los $10 mil a partir de julio de este año. En base a ese ingreso, un trabajador debe destinar unos $2.100 sólo para afrontar las tarifas, contra los $600 necesarios con el esquema de 2015. Son $1.500 de diferencia entre la época sin tarifazos y la de los aumentos. Esto si no se tienen en cuenta los casos en que los usuarios recibieron facturas mucho más abultadas.
Para un salario mínimo, los $2.100 que demanda el pago de tarifas implican 84 litros menos de leche al mes o 67 kilos menos de pan.
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