El comisario Leonardo Ponte Winsto, acusado de colaborar en la fuga de una de las gitanas estafadoras prófugas desde el suicidio de Merlín Díaz, fue liberado por decisión del Juzgado de Garantías interviniente, debido a que no cuenta con antecedentes penales.
Liberaron al comisario acusado de colaborar en la fuga de una de las gitanas prófugas
La fiscalía consideró que su rol fue clave en la fuga de una de las acusadas de la estafa a Merlín Díaz. Sin embargo, el juez del caso decidió la excarcelación.
Fuentes judiciales consultadas por La Unión señalaron que el funcionario policial fue excarcelado el pasado miércoles, ya que el magistrado a cargo del caso desestimó la existencia de riesgo de fuga o de entorpecimiento de la investigación. Sin embargo, continuará ligado a la causa por los delitos de "encubrimiento agravado e incumplimiento de los deberes de funcionario público".
Para el fiscal de la UFI 19 de Lomas de Zamora Ignacio Torrigino, el policía le habría brindado información clave a María Silvia Mitrovich sobre un allanamiento en la vivienda donde ella se escondía. Ese dato habría sido fundamental para que pudiera escapar antes que llegara la Policía.
El hombre cumplía tareas de seguridad en una planta verificadora de Ituzaingó, y fue arrestado en su vivienda. Durante el operativo, los agentes incautaron teléfonos celulares que serán peritados y también dinero en efectivo.
La búsqueda de las gitanas prófugas
Mientras tanto, las pesquisas continúan en busca de determinar el paradero de las dos mujeres que escaparon antes de ser atrapadas por la Justica. Se las acusada de la estafa contra la joven peluquera de Ingeniero Budge que se quitó la vida al descubrir que había perdido todos sus ahorros.
De acuerdo a la reconstrucción de los hechos, tres mujeres de la comunidad gitana (una fue eximida de prisión), lograron convencer a la peluquera Merlín Díaz de que alguien le había hecho un “trabajo malicioso” para que su negocio no prosperara.
Cinco días después, le pidieron que les entregara sus ahorros en efectivo, un total de $14 millones, con la excusa de que debían hacerle una “limpieza” al dinero para terminar con esa supuesta maldición. Le prometieron que después de esa limpieza, le iban a devolver los billetes.
El marido de Merlín le advirtió que se trataba de una estafa, pero ella cayó en el engaño y accedió a darles toda la plata. Fue el principio de la tragedia. Las horas pasaban y la peluquera no tenía respuesta de las gitanas. Al darse cuenta de la estafa y sin poder recuperar el dinero, decidió quitarse la vida.