La reciente modificación de la Ley de Glaciares impulsada por el gobierno de Javier Milei reavivó el debate sobre el avance del extractivismo minero en la Argentina y sus consecuencias sociales. Según un informe, el crecimiento de los enclaves mineros también impulsa economías informales vinculadas al mercado sexual en territorios atravesados por la concentración de capital, la masculinización laboral y la escasa regulación estatal.
El informe de SimpleMedia, proyecto editorial de SimpleEscort, sostiene que la instalación de grandes proyectos extractivos modifica de manera profunda la vida económica y social de las comunidades. Entre los efectos más visibles aparecen el aumento del costo de vida, la dependencia económica de la minería y la expansión de circuitos informales ligados al consumo de trabajadores con altos salarios.
Extractivismo sobre territorios y cuerpos
Casos como Veladero, en San Juan, Bajo de la Alumbrera, en Catamarca, y el auge del litio en el NOA son señalados como ejemplos de territorios donde crecieron dinámicas de desigualdad, desplazamientos y mercados paralelos.
En ese contexto, organizaciones como AMMAR advierten sobre mayores niveles de precarización, violencia institucional y falta de acceso a derechos para trabajadoras sexuales.
El texto también plantea una mirada crítica sobre el modelo extractivo y lo vincula con la mercantilización de los cuerpos feminizados. Además, cuestiona la postura ambiental del Gobierno nacional y recuerda declaraciones de Milei contra el ambientalismo y las políticas de regulación climática, en medio de un escenario de fuerte rechazo social a la flexibilización de las zonas protegidas por la Ley de Glaciares.