Ricardo Emilio Riobó es un vecino, deportista y militante de Lomas de Zamora que fue víctima de la dictadura militar. Este 23 de mayo se cumplen 48 años de su secuestro y desaparición.
Se cumplen 48 años del secuestro de Ricardo Emilio Riobó, vecino, deportista y militante que vivió en Turdera.
Ricardo Emilio Riobó es un vecino, deportista y militante de Lomas de Zamora que fue víctima de la dictadura militar. Este 23 de mayo se cumplen 48 años de su secuestro y desaparición.
Ricardo nació el 29 de abril de 1952, cursó la escuela primaria en la Escuela Santiago Derqui y la secundaria en el Colegio San Jorge de Turdera junto a sus tres hermanos Daniel, Graciela y Patricia. Muy alto y de rostro siempre bronceado, su imponente físico lo hacía parecer más grande. También le gustaba mucho comer ravioles y sus amigos lo recuerdan como un gran bailarín.
El joven también se destacó como jugador de rugby tanto en el Colegio San Jorge como en el Club Pucará. Luego estudió derecho en la Universidad del Salvador, donde militaba activamente en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y fue electo como delegado ante el Consejo Superior de la Universidad en los comicios de 1975. También era empleado del Teatro General San Martín.
"Manolito", como lo llamaban sus compañeros de la facultad, fue secuestrado durante la madrugada del 23 de mayo de 1978 en la casa de sus padres ubicada en la calle San Benito de Turdera por una patota que se identificó como personal policial. Riobó, que tenía 26 años, es uno de los 165 rugbiers desaparecidos por la dictadura.
Sus familiares empezaron a buscarlo por varios lugares y con el tiempo accedieron a la información de que Juan Manuel Bernasconi (uno de los mejores amigos de Ricardo) era integrante del Batallón 601 del Ejército y fue quien entregó la información para que lo secuestren.
En los últimos años se organizaron varios homenajes por la memoria de Ricardo Emilio Riobó. En la cancha de rugby del Parque de Lomas descubrieron una placa con su nombre y también señalizaron la esquina de las calles San Benito y Cabildo.
Con el 70% del total de deportistas, el rugby es la disciplina con mayor cantidad de desaparecidos por la dictadura. Son 165 jugadores de 63 clubes y 12 provincias que fueron víctimas del terrorismo de Estado y eran militantes de diferentes agrupaciones políticas como la Juventud Peronista, Unión de Estudiantes Secundarios y la Resistencia Libertaria Anarquista.
En su libro "Los Desaparecidos en el Rugby", la escritora Carola Ochoa hizo una destacada investigación sobre el tema. "Primero empecé a recorrer clubes de barrio donde la recepción fue dispar. Muchos del interior tuvieron mayor predisposición, reconocieron que tenían desaparecidos y destacaban la importancia de la memoria. Mientras que en otras instituciones tuve muchas barreras porque de 'eso' no se hablaba", contó Ochoa.
La Unión Argentina de Rugby (UAR) reconoció y homenajeó a los rugbiers desaparecidos en un gesto que había sido reclamado durante mucho tiempo. "Ahora el rugby está mucho más abierto con el tema y hay compromiso para que no quede en el olvido", destacó la escritora.