Con una gran empatía, el vecino de Fiorito Cristian Marcelo Vega (46), más reconocido como Lolo se dedica a la ayuda social recorriendo ferias y el barrio que lo vio nacer. Su conmovedora historia está atravesada por haber pasado hambre y frío cuando era muy chico. Por eso, a través de su cuenta de Instagram ayuda a muchas personas.
La conmovedora historia de superación y empatía de un vecino de Fiorito
Cristian Vega, vecino de Fiorito, impulsa una iniciativa solidaria en Instagram inspirada en sus propias carencias pasadas para brindar apoyo a su comunidad.
Todo lo que hace es para mejorar la vida de su familia. Creó la cuenta de Instagram @lolo_de_fiorito_oficial que tiene más de 16 mil seguidores para visibilizar emprendimientos locales y colaborar con quienes lo necesitan, pero también trabaja incansablemente por su hijo de 14 años con retraso madurativo.
"La ayuda social de recorrer las feria y el barrio tanto como las ollas solidarias que hacemos con mi espesa Romina Benítez nace porque ambos sentimos de muy chicos lo que es tener hambre", comenzó contando sobre su objetivo que siempre lo ha tenido muy claro.
Según detalló, Lolo de chico con su familia vivía a la orilla de un zanjón que cuando llovía se inundaban. "Caían dos gotas y nosotros ya estábamos debajo del agua. Pasamos hambre y frío. También se sufría el veranos con los mosquitos ya que vivíamos 15 hermanos en un ranchito muy pequeño", recordó y añadió que "por eso me motiva mostrar a la gente para que sea un ejemplo que se puede salir y seguir adelante".
El amor por Fiorito es eterno para Lolo
A pesar de padecer muchos momentos complicados en el barrio de Fiorito, Lolo nunca quiso dejar el barrio porque es parte de su esencia. Por eso, todo el contenido que sube a su Instagram está íntimamente relacionado a sus raíces. "Lo que más le gusta a la gente es cuando muestro algún emprendimiento porque al difundirlo aparecen los clientes", detalló.
Actualmente, Lolo es reciclador urbano, lo que le permite recorrer todo el barrio constantemente: "Soy cartonero con mi esposa y la familia de ella", aclaró sin rodeos.
Cada rincón de Fiorito es parte del contenido que sube a las redes sociales porque aseguró que es su lugar, es donde nació y se crió junto a sus hermanos.
Dentro de la labor social que genera contó que se dedica hace dos años a instalar en la puerta de su casa una olla solidaria. "Todos los miércoles a las 16 estamos con mi esposa brindando un plato de comida o a veces tenemos merienda", detalló.
La ayuda que necesita para su hijo
Sobre lo que quiere para su futuro siempre está relacionado con su hijo Lolito que tiene retraso madurativo y su padre lo define como "el nene más bueno del mundo", pero también nombra a la gente en esa posibilidad incansable de ayudar.
"Lo que deseo es poder ganar dinero con las redes, con el contenido que hago. Con esa plata poder brindarle una mejor calidad de vida a mi hijo Lolito porque además de tener la mentalidad de un nene de 7 años, sufre de asma y donde vivimos hay mucha humedad que no es bueno para él. También sueño poder ayudar a la gente con algo mejor", recalcó.
Sobre el empuje y el incentivo que recibe a diario confesó que lo que más le gusta es leer los lindos mensajes que recibe en su cuenta. "También me conmueven esas personas que caminan 15 cuadras para llegar a las ollas de los miércoles y poder llevar comida a su casa. Otro de los elogios que recibo es que me dicen que se motivan con mis videos y eso es lo más gratificante porque es parte del objetivo", concluyó.
Lolo y su familia siempre necesitan una mano solidaria, pero cada pedido se realiza a través de un intercambio. Hace unas horas en su cuenta publicó que necesita unas zapatillas para su hijo Lolito ya que las que tiene están rotas y ofreció hacer una publicidad o historia en sus redes a cambio del calzado número 41/42. Para ayudar o conocer lo que hace este vecino de Fiorito entrar en la cuenta de Instagram.