Por más surrealista que parezca, la carne de burro empezó a ganar visibilidad en la Patagonia en las últimas semanas, donde su comercialización en Chubut despertó interés entre productores y consumidores. El fenómeno se inscribe en un contexto de caída del consumo de carne vacuna y de búsqueda de nuevas alternativas productivas.
La carne de burro, ¿una posibilidad real?: qué dicen las carnicerías de Lomas
La comercialización de la carne de burro en Chubut se viralizó de tal manera que generó dudas en las carnicerías del conurbano. ¿Podrían incorporarla?
El relevamiento por Lomas
Diario La Unión salió a hacer un relevamiento por algunos comercios de Lomas de Zamora, para evaluar qué posibilidad real existe del arribo de ese producto al territorio.
En Laprida al 600 (carnicería Laprida), Mario aseguró que "la venta viene bajando estrepitosamente, porque el poder adquisitivo de la gente es cada vez más bajo. "Se vienen haciendo comentarios varios sobre la carne de burro. Pero no creo que pudiera vender carne de burro. De todas formas no puedo opinar sobre lo que no conozco. Acá vendemos novillito y ternera", señaló el empleado de este comercio.
En Italia a 500, una reconocida cadena (M) señaló que "bajó" el consumo de la carne. "El precio de la carne vacuna se mantiene para arriba, subiendo", sin embargo advirtió que "ninguno me pidió carne de burro, yo no lo vendería"
Desde Granja "El ángel" -Alsina al 1800- sostuvieron que el consumo de "carne vacuna casi que desapareció" por el alto precio y la gente se inclina por la carne de pollo y de cerdo. "Lo de burro es algo que nadie pidió, así que no sé", marcaron.
El increíble ascenso del precio de la carne
En noviembre de 2023, el kilo de asado de vaca estaba $1616 el kilo, y la nalga 2.146; en abril del 2026, el asado cuesta $18.617 y la nalga $21.807. En dos años y medio, los precios aumentaron casi 1.000%.
Tras conocerse el último dato de la inflación (3,4% según el Indec), el presidente Javier Milei dijo que la inflación núcleo (una medición que quita los bienes y servicios estacionales y los regulados para estimar la variación de precios a mediano plazo) “sin la carne hubiera sido del 2,5%”.
Mientras que la inflación general fue del 32,6% interanual en marzo de 2026, el precio de la carne tuvo aumentos de entre el 55% y el 61%, según la región del país. En este contexto, el consumo de carne vacuna retrocedió 10%.
Especialistas señalan que los aumentos se debieron a un recorte en la oferta de ganado por la sequía registrada en 2023 y a incrementos del precio internacional, pero señalaron que en las últimas semanas el precio de la hacienda bajó.
¿Se puede comer la carne de burro?
Aunque la tradición y cultura nacional no esté habituada a tal posibilidad, la carne de burro es apta para consumo humano y se comercializa de manera experimental en Chubut a $7.500 el kilo.
Según señalan los especialistas, tiene un perfil nutricional comparable al de la carne vacuna. Los cortes disponibles incluyen vacío, entraña, costillar y lomo, similares a los de la carne vacuna, y su precio es aproximadamente la mitad del valor de la carne de res. La venta se realiza bajo supervisión de organismos sanitarios provinciales y con controles bromatológicos, aunque aún no existen frigoríficos habilitados para su comercialización a nivel nacional.
La carne de burro no está prohibida en Argentina y se encuentra contemplada dentro del Código Alimentario Argentino como carne de consumo no habitual.
El consumo de carne de burro tiene antecedentes en países como Italia, Francia y China, donde existe una industria consolidada con frigoríficos especializados y gran volumen de producción.