Después de una larga trayectoria laboral, Pablo Martínez (54) quiso apostar a lo nacional a la industria argentina y decidió emprender en su lugar de origen, el barrio que lo vio crecer, Turdera, y aseguró que fue la mejor decisión que tomó porque su local es el punto de encuentro de muchos de sus vecinos.
Es de Turdera y post pandemia supo reinventarse en la industria nacional
Pablo Martínez llegó a cargos importantes en multinacionales, pero decidió empezar de cero, volver a sus raíces, a Turdera, y apostar al rubro textil. Su local es hoy un punto de encuentro.
El comerciante de Turdera decidió instalar su propia tienda de ropa premium en zona Sur y para toda el país y desde que comenzó en el rubro tras la pandemia le va más que bien.
Pero su emprendimiento va más allá porque ha logrado instalar el local como ese punto de referencia para sus vecinos. "Acá todos me conocen, hasta saben donde vivo. Por eso, mi producción es de la mejor calidad porque respeto mucho a cada cliente ya sea del barrio o de otro distrito", expresó.
De los mejores puestos a apostar al barrio de Turdera
Pablo pasó por distintos puestos de trabajo a lo largo de su carrera laboral. "Trabajé en las mejores y reconocidas multinacionales, pude llegar a los puestos más altos, pero llegó un momento que renuncié a todo, me fui a vivir a Mar del Plata con mi pareja y mis hijos. Fui ahí que comencé en el rubro textil", recordó.
Luego, tuvo que afrontar un divorcio muy complicado y fue en ese momento que decidió volver al barrio con sus hijos: "Por decisión judicial mis hijos quedaron a mi cargo así que fue el momento indicado para volver a Turdera. Llegué y comencé a hablar con las industrias nacionales y así comencé. Hasta ahora me va muy bien, no me quejo porque apunto a un bajo margen de ganancia, pero apuesto al volumen y para mí ese es el secreto de no perder el cliente y mantener la calidad del producto".
Así nació "Textil Turdera" tras la pandemia y desde ese entonces no paró de trabajar, vive a solo unas cuadras y vende todo tipo de indumentaria para hombre y mujer con la particularidad que se destaca por la variedad de colores y por ser lisas. Los estampados son a elección, a pedido en caso que el cliente lo requiera.
"Todo es materia prima del país. Para mí no hay competencia con las marcas chinas porque la calidad nuestra es de primera y creo en el producto", dijo convencido Martínez.
La recomendación a los emprendedores
Para Martínez el primer paso para emprender es animarse. "Generalmente hay una idiosincrasia que cuando querés apostar a un negocio aparece la palabra fracaso, pero hay que olvidarse de eso y ponerse metas claras. Hoy hay un montón de herramientas que demuestran que no sólo ganas como emprendedor también gana el cliente al que le estás ofreciendo un servicio y se lo hacer de corazón y con responsabilidad, funciona", recalcó.
Después de cinco años al frente de su local, entendió que hay que ir un paso a la vez. "Recomiendo escribir cual es el proyecto para tener en claro lo que se quiere ofrecer y siempre ponerle pasión, amor al emprendimiento", destacó gracias a su experiencia en el rubro.
Respecto a los precios y a las ventas refirió que hay que confiar en el producto y buscar un valor competitivo sin abusarse porque el cliente siempre valora calidad y precio.
Un punto de encuentro para el vecino
Al estar en el barrio donde creció, su negocio guarda un sentimiento personal muy fuerte. "Le puse a la marca el nombre de la localidad, lo registré porque es honroso escuchar que te digan que el punto para vestirte es Turdera. Ahí es donde está el éxito del negocio, en el reconocimiento, en la calidad de la ropa", señaló.
Por otra parte, Martínez destacó el amor que tiene a su barrio. "Turdera es ese lugar en el mundo que quienes no lo conocen desearían conocerlo. Fui al colegio acá, desde el 78 que vinimos a este barrio, yo me fui, pero siempre volví. Mi mamá era docente, fue directora de la Escuela N°22, yo estudié en el Pallotti y después asistí al Colegio San Jorge. Mi hijo se recibió acá también así que hay una historia familiar muy arraigada a Turdera", manifestó con mucho amor.
Para el turderense es un placer caminar por las calles de su ciudad y así lo relató: "Desde el punto comercial es fundamental. Acá me reconocen todos, es un lugar simple y es mágico porque su comunidad es única y cruzarte con la gente de acá es maravilloso".
Sobre lo que sucede en lo cotidiano dentro del local, aseguró que muchas veces siente que su negocio es un club social. "La gente viene, se prueba la ropa, toma un mate, si hay facturas le ofrecemos. Se queda charlando. Tiene algo especial y hasta se ha convertido en un punto de referencia para los vecinos porque muchos me cuentan que dicen 'nos encontramos en la esquina de la textil' y eso es impagable", compartió sobre el local que queda en la intersección de Antártida Argentina y San Mateo.
Para concluir, dijo que no se arrepiente haber comenzado desde cero. "Emprendí sin nada. Hasta ahora sigo acá. No sé si tengo mucho o poco tengo lo que tengo y me siento orgulloso de esto y sobre todo de haberlo conseguido en mi barrio, mi queridísimo Turdera".