El miércoles pasado, un colectivo de la línea 544 atropelló a una joven y a su abuela frente a la Plaza Grigera, en el centro de Lomas de Zamora. La señora está muy grave y su nieta pide justicia por lo que pasó.
"Nosotras cruzamos correctamente", aseguró Mariana, quien sobrevivió tras ser embestida por el 544 en Lomas. Su abuela está "entre la vida y la muerte".
El miércoles pasado, un colectivo de la línea 544 atropelló a una joven y a su abuela frente a la Plaza Grigera, en el centro de Lomas de Zamora. La señora está muy grave y su nieta pide justicia por lo que pasó.
Todo ocurrió cerca de las 14 en la esquina de Sáenz y Manuel Castro. El colectivo de la empresa Yitos S.A. embistió a las dos mujeres cuando cruzaban la calle. Mirta, de 73 años, se llevó la peor parte: sufrió una fractura de cráneo y quedó inconsciente.
Los médicos le dan muy pocas probabilidades de sobrevivir a la abuela, ya que no responde a estímulos, según contó su familia en diálogo con La Unión.
Por su parte, su nieta Mariana, de 23 años, terminó con fuertes golpes en todo el cuerpo. Si bien quedó muy malherida, logró evolucionar y se está recuperando. Con las fuerzas que le quedaron, grabó un video contando la situación y reclamó que la Justicia tome medidas contra el chofer que las atropelló.
“Quiero pedir justicia para mi abuela y para mí, porque un chofer de la línea 544 nos llevó puestas en frente de la Plaza Grigera. Nosotras cruzamos correctamente la calle y el colectivo apareció de golpe y no frenó, y nos llevó puestas”, detalló Mariana, con la cara visiblemente golpeada tras el accidente en Lomas.
Enseguida, contó la gravedad del cuadro de abuela Mirta: “Las dos sufrimos un politraumatismo con un derrame cerebral. Yo, por suerte, evolucioné favorablemente, pero mi abuela no. Está muy mal, entre la vida y la muerte”.
La joven pidió una cadena de oración por la recuperación de su abuela, quien fue derivada desde el Hospital Gandulfo hacia un centro de salud en Monte Grande. En la misma línea, pidió justicia por la fatalidad que les tocó vivir.
“Que ese chofer no esté más en ningún colectivo, porque hoy nos arrolló a mí y a mi abuela, pero mañana puede atropellar a chicos. Un chofer así no tiene que estar ni siquiera en frente de un auto, no puede estar conduciendo ningún tipo de vehículo”, cerró Mariana con la voz quebrada.