El juicio por el asesinato de Fernando Pérez Algaba entra en su etapa decisiva tras la declaración del principal acusado, Maximiliano Pilepich, que negó el crimen, apuntó contra testigos y protagonizó un tenso cruce con el hermano de la víctima.
Cómo sigue el juicio por el crimen de Fernando Pérez Algaba tras la declaración del principal acusado
Los peritos ya declararon y las pruebas están sobre la mesa. Sin embargo, todavía faltan audiencias que pueden ser claves para la decisión del jurado popular.
El debate avanza hacia el veredicto con audiencias previstas para este sábado y domingo. El objetivo es que el jurado popular de 12 personas emita su fallo antes del feriado del 9 de julio, en los Tribunales de Lomas de Zamora, donde la fiscal Marcela Dimundo lleva adelante la acusación.
Antes de la declaración de Pilepich, peritos que realizaron estudios clave en la causa confirmaron ante el jurado que Pérez Algaba recibió dos disparos por la espalda a más de cincuenta centímetros de distancia, que le provocaron lesiones mortales en pulmones e hígado.
Además, varios testigos ya habían confirmado en las primeras audiencias que tanto Pilepich como Nahuel Vargas le debían grandes sumas de dinero a la víctima, complicando seriamente la versión del acusado.
Lo que dejó la declaración de Pilepich
El acusado usó su tiempo ante el jurado para intentar desmontar el móvil que sostiene la fiscalía. "Yo no lo maté, era mi amigo. No había problemas de plata", afirmó, pese a que la causa acredita que le debía 50 mil dólares a la víctima por un emprendimiento inmobiliario en General Rodríguez.
También apuntó contra tres amigos de "Lechuga" que declararon como testigos: "Fernando tenía deudas con ellos. No les iba a pagar", dijo, buscando desviar el foco de la investigación.
Los otros acusados por el crimen del empresario descuartizado
Pilepich y Vargas están señalados como los ejecutores directos del homicidio. Matías Gil, el tercer imputado, habría colaborado en el traslado y descarte del cuerpo, que fue descuartizado y arrojado al Arroyo del Rey en Ingeniero Budge.
Los cargos son "homicidio agravado por alevosía y codicia, en concurso premeditado", con prisión perpetua como única pena posible.
Con el veredicto en el horizonte, cuatro cómplices más, entre ellos un ex policía y una gestora, aguardan un segundo juicio técnico aún sin fecha confirmada.