Fiel a su estilo, con sinceridad que lo caracteriza, el presidente de Lanús, Nicolás Russo, remarcó que en esta edición de la Copa Libertadores no se quiere enfrentar con Boca Juniors. "Ellos tienen una necesidad imperiosa de ganar la copa", remarcó, claro y contundente.
La polémica frase de Nicolás Russo, presidente de Lanús: "No quiero jugar con Boca en la Copa Libertadores"
El presidente del Granate fue tajante al momento de señalar al rival que no quiere enfrentar en la Copa Libertadores y explicó el motivo de su postura.
En una reciente entrevista con el canal de streaming Carnaval, Russo habló de todos los temas, pero hizo hincapié en uno particular. Y ahí, sin vueltas, dejó en claro que no se quiere medir con el Xeneize en el certamen continental.
"Yo quiero ganar la copa, pero si después no se gana porque al equipo no le da, es una cosa. Lo que yo tengo en claro es que no me quiero enfrentar con Boca. No tengo problemas con jugar con Flamengo, Fluminense o Palmeiras, pero no quiero hacerlo con Boca", resaltó, sin vuelta, durante la charla.
Sin dar mucho detalles, Russo deslizó la posibilidad de un cierto favoritismo hacia la entidad que preside Juan Román Riquelme en la actual edición de la Libertadores, aunque no lo confirmó ni lo desmintió, solo atinó a decir que no quiere que Lanús se enfrente a Boca.
"En esta Libertadores no quiero jugar contra ellos porque tienen una necesidad imperiosa de ganar la copa, lo único que digo es que no los quiero enfrentar. No voy a dar más detalles que eso", recalcó sobre su postura.
Lanús y el sueño de la Copa Libertadores
El Granate es un club que no para desde 1990 y hoy es uno de los ejemplos a seguir en el fútbol argentino. Sus recientes logros en la Copa Sudamericana y en la Recopa Sudamericana ante dos poderosos de Brasil lo colocaron nuevamente en la elite en el plano continental, pero todavía tiene una deuda pendiente: la Copa Libertadores.
El club del Sur del Gran Buenos Aires estuvo cerca de ganarla en 2017, pero se le escapó la final ante el poderoso Gremio, de visitante, y de ese momento sabe que el sueño es potable. Y ahora está más latente que nunca, especialmente por los dos últimos títulos. Por eso, consciente de lo que está en juego, Russo movió la primera ficha y avisó que no quiere enfrentar a Boca, exponiendo un cierto favoritismo de la Conmebol hacia el club de La Ribera.