Después de la clasificación a los octavos de final de la Copa Argentina, el plantel de Banfield comenzó un receso que se prolongará hasta la pretemporada con miras al Torneo Clausura de la Liga Profesional, donde el objetivo del Taladro será superar la campaña del primer semestre que lo dejó fuera de los play-offs.
Con el plantel Banfield de licencia, cuáles son los frentes abiertos de la dirigencia
La victoria en la Copa Argentina marcó el cierre futbolístico, pero se abre otro clave en el orden institucional para un Banfield que debe rearmarse.
De regreso desde Salta, los dirigidos por Pedro Troglio tendrán “vacaciones” hasta el próximo jueves 18 de junio, cuando vuelvan a reencontrarse en el predio de Luis Guillón para dar comienzo al nuevo plan de trabajo.
Banfield, Mundial y mucho trabajo
La vuelta será con el Mundial de los Estados Unidos, México y Canadá transitando la primera semana de fase de grupos. Desde ahora, y hasta el inicio del Torneo Clausura -a fines de julio-, la dirigencia de Banfield atenderá varios frentes vitales para no volver a repetir las desprolijidades del inicio de año.
La recuperación económica en todos los sectores del club será el principal problema a solucionar. En el plano estrictamente futbolístico, no hace falta profundizar. “No me extraña lo que pasa porque se nos hace cuesta arriba, todo difícil”, afirmó Sergio Vittor, uno de los máximos referentes del plantel.
Matías Mariotto y las inhibiciones
Pedro Troglio soportó varias tormentas y puso la cara, como lo hicieron sus jugadores. Ya sabe que la mano no es tan diferente a enero de este año. El club presidido por Matías Mariotto deberá levantar siete inhibiciones registradas en la FIFA, lo que ya se tornó moneda corriente en los últimos tiempos.
Una de las soluciones es comprar el pase de Mauro Méndez para vencerlo y obtener un alivio económico. El jugador tiró la pelota afuera cuando lo consultaron tras el partido con San Martín de Tucumán, pero ya le hizo saber a la dirigencia que necesita cambiar de aires y progresar más allá de Banfield.
Si llega alguna oferta más allá de Mauro Méndez se avaluará. Si es potable para el club y el jugador se avanzará. El estar contra las cuerdas también necesita reflexionar y no cometer locuras con el solo propósito de generar recursos.
Lo que está claro es que no podrá incorporar futbolistas hasta tanto no levante las inhibiciones. Será más de dos meses sin respiro para la dirigencia, donde cada paso será un avance importante para el futuro.
En el Torneo Clausura se juega mucho. Es momento de dar el golpe firme sobre la mesa, dejar de mirar hacia abajo como viene sucediendo últimamente y levantar la cabeza. Pero, para apuntalar objetivos más grandes se requiere de un reordenamiento mayúsculo del club en todas sus áreas.