Cada 19 de marzo se celebra el Día del Artesano, fecha que homenajea a José, padre de Jesús, reconocido por su oficio de carpintero. En Lomas de Zamora, Alfredo Basili cuenta con 40 años de trayectoria en el rubro: su historia resalta el valor del trabajo manual y la perseverancia ante las adversidades.
La vida de un carpintero de Lomas con 40 años de experiencia: "Cada mueble es un desafío"
En el Día del Artesano, Alfredo Basili, carpintero de Lomas, contó cómo empezó muy a pulmón, se consolidó en el rubro y hoy celebra su profesión.
En una charla con el Diario La Unión, Alfredo contó que, si bien no es descendiente de carpinteros, siempre sintió una atracción por el oficio y la artesanía. En sus primeros pasos, durante la década del ‘80, se dedicaba a la remodelación de casas, realizando trabajos de pintura, empapelado y reformas.
Una historia de pasión por el oficio en Lomas de Zamora
Fue allí donde se le presentaron los primeros encargos vinculados a la carpintería. “Los clientes confiaban en mí y me pedían trabajos pequeños en madera como zócalos, molduras o arreglos de muebles”, explicó. Con el tiempo, esas tareas iniciales dieron paso a proyectos más grandes como muebles de cocina, placares y aparadores.
“Esos primeros trabajos los terciarizaba en carpinterías, lo que me permitió aprender el proceso de fabricación. Ahí me empecé a empapar en el oficio y a entender cómo se hacía un mueble”, señaló. Ese aprendizaje fue clave para dar un paso fundamental en su vida: en 1989 instaló, muy a pulmón, su propia carpintería con taller incluido llamada “Transmobili”.
Ese aprendizaje fue clave para dar un paso fundamental en su vida: en 1989 instaló, muy a pulmón, su propia carpintería con taller incluido llamada “Transmobili”.
Gracias al oficio, Basili comprendió que cada mueble es un desafío único. “Diseñar a medida no es fácil: hay que entender la necesidad del cliente, elegir materiales, adaptar el proyecto al espacio y tomar medidas para que todo encaje perfectamente”, detalló. El proceso incluye la fabricación y el traslado, pero el trabajo recién culmina una vez colocado el mueble.
Al ser consultado sobre los cambios profundos que hubo en el rubro con el paso del tiempo, Alfredo indicó que las melaminas y las placas enchapadas desplazaron, en gran medida, a la madera maciza, acompañando “nuevas tendencias más modernas y lineales”. Sin embargo, indicó que hay materiales como el cedro, el roble o el petribí que siguen siendo irremplazables para algunos trabajos. Por supuesto que la tecnología también influyó en el armado de muebles ya que mejoró notablemente la precisión en cada trabajo.
“Con las dificultades de nuestra economía, pudimos llevar adelante la carpintería y construir una cartera de clientes muy importante”, destacó. Además, valoró el legado familiar en el oficio ya que su hijo Augusto trabaja junto a él, sumado al acompañamiento de su equipo desde los inicios. Para finalizar, Basili les dejó un mensaje a sus colegas en su día: “Quiero felicitarlos y desearles prosperidad. Les pido que no bajemos los brazos ante las adversidades”.