Y al décimo partido, Ignacio Colombini rompió la sequía para que Talleres de Escalada se quedada con un gran triunfo en Burzaco para quedar a cuatro puntos de Arsenal de Sarandí y Villa Dálmine en la Primera B. “Cada vez me venía sintiendo mejor”, afirmó el goleador Albirrojo.
Talleres de Escalada no visitaba el estadio Francisco Boga desde la última fecha de la Primera C 2015, en el empate 1-1. Esa temporada marcó el ascenso a la Primera B, mientras que el Azul venía de ascender desde la Primera D.
Talleres de Escalada festejó con su goleador
“Es una alegría enorme, más allá de que el gol no se me venía dando, cada vez me venía sintiendo mejor. Por ahí a veces hago un trabajo que no se ve, que es el de luchar, el pelearme con los centrales todo el tiempo en una categoría muy difícil, que cada vez que entras al área te agarran, tuve un rebote que podía haber hecho un gol antes y no nos cobran un penal. Fue un desahogo muy grande poder hacer el gol y ayudar al equipo como siempre”, manifestó el delantero en diálogo con Talleres 2.0.
Sobre el trabajo “sucio” que suelen hacer muchos delanteros, el oriundo de Salto, provincia de Buenos Aires, explicó que “en esta categoría el ‘9’ pasa más haciendo eso que por ahí definiendo, porque a veces uno está peleando las jugadas y la termina otro compañero. Se me dio, es una caricia para mí y para seguir metiéndole. Que siga el arco abierto”.
El gol a San Martín de Burzaco
El jugador formado en Vélez Sarsfield había marcado en el 2-0 a Deportivo Laferrere como local. De la jugada del gol que abrió el triunfo del equipo de Lucas Licht ante San Martín de Burzaco dijo que “en todo momento iba esperando y tratar de estar bien ubicado, no quedar en ‘orsai’. Sí estaba esperando que la jugada termine de esa forma, por ahí se levantó un poquito porque a (Matías) Samaniego le pica mal y me terminó quedando mejor porque cuando sale el arquero fue tener que tocarla”.
Talleres de Escalada
Talleres de Escalada se acerca a la punta.
Su alocado festejo con los allegados del club presentes en Burzaco se sinceró: “Para el delantero meter goles es lo más lindo que hay, los grito así de esa forma, no se sorprendan, me pongo, loco así que feliz por nosotros y porque es un triunfo que empieza a marcar que estamos para más”.
También destacó el trabajo de todo el equipo. “Para que yo haga los goles el equipo tiene que jugar bien, como lo hicimos. La defensa son unas bestias, para que ganemos el arco tiene que estar en cero. Los equipos importantes que pelean algo no son solamente los delanteros, somos todos. Si el equipo gana y peleamos arriba, te firmo que haga el gol cualquiera”, finalizó Ignacio Colombini.