El caso de la peluquera de Lomas de Zamora que se suicidó tras haber sido estafada por tres gitanas sumó un nuevo capítulo. Una nueva víctima rompió el silencio y contó que a ella la engañaron de la misma manera.
Habló otra víctima de las gitanas de Lomas de Zamora: "Te da vergüenza ir a denunciar"
Cayó en una estafa similar a la de Merlín Díaz, la peluquera que se quitó la vida en Ingeniero Budge. Las gitanas siguen prófugas.
En los últimos días, el fiscal Ignacio Torrigino adelantó que había más personas que fueron víctimas de la estafa de las gitanas. Ahora se conoció el testimonio de Mercedes, quien cayó en un engaño similar al de Merlín Díaz, la peluquera lomense que se quitó la vida tras perder 14 millones de pesos.
“Me pasó lo que le pasa a la gente vulnerable. Te encontrás con gente que se aprovecha del mal momento de los demás. Esto lo callé durante muchos años, ni mi familia sabe lo que pasó”, expresó Mercedes en diálogo con Telenoche.
El testimonio de la víctima de las gitanas
Mercedes fue estafada hace varios años junto a cinco amigas. Recién se animaron a llevar el caso a la Justicia en 2022. La mujer contó que la impunidad de las gitanas se basa en que nadie se anima a denunciarlas por vergüenza.
“La manera de trabajar de esta gente es gracias al silencio de los que somos víctimas, porque te da vergüenza ir a denunciar. Hasta el día de hoy no me puedo perdonar lo que hice”, explicó. En la misma línea, reveló que “hubo gente que no denunció por lo mismo que Merlín, porque los maridos no sabían y era plata que quizás tenían guardada porque era de la familia”.
Mercedes señaló también el juicio que hacen las demás personas en redes sociales cuando se enteran de casos como este: “Yo leía comentarios que ponía la gente y decían que somos ignorantes. Yo no soy ignorante, yo soy una persona adulta, tengo una carrera universitaria y dos posgrados. Creía que tenía el control de la situación porque en todo momento yo pensé que la plata estaba en mi casa. Me creía la más viva de todas, porque había otras que le habían dado plata para que las cure y se las llevaba. Pero no tenía la plata en mi casa”.
Cuando Mercedes y sus amigas decidieron denunciar el caso, tuvieron que tomar coraje porque les daba mucha vergüenza contar lo que les había pasado. “Dijimos ‘¿Qué hacemos?’. En un momento una dijo que hagamos la denuncia. Pero dijimos, ¿a qué vamos a ir a la comisaría? ¿A decir ‘Hola, me estafo una gitana’? Se nos van a cag… de risa”, recordó.