Con incertidumbre, pero con muchas ganas de salir adelante, la vecina de Lomas Yoana Pelozo tomó una decisión que le cambió la vida: decidió pedir un préstamo para abrir su propio emprendimiento de comidas, todo con el objetivo de apostar por ella y por sus hijos Brisa, Pía y Bruno, a quienes homenajeó con el nombre del local.
Es de Lomas, pidió un préstamo y abrió una casa de comidas inspirada en sus hijos
En una charla con el Diario La Unión, Yoana contó que nunca tuvo la posibilidad de trabajar en blanco y, teniendo en cuenta la difícil situación económica que atraviesa el país, decidió apostar por su futuro y el de sus tres hijos.
“Al principio pensé que no iba a poder. Como nunca trabajé en blanco pensé que no me iban a dar el préstamo, pero cuando me lo aceptaron sentí que sí podía hacerlo”, recordó. Con esfuerzo y dedicación, empezó a acondicionar un espacio en la casa de su papá, quien le cedió un lugar para que pudiera comenzar con su proyecto.
El inicio de su emprendimiento en Lomas
Hace poco más de dos meses, Yoana abrió oficialmente su casa de comidas llamada “B.P.B.” (por Brisa, Pía y Bruno), un emprendimiento que nació para ofrecer menús caseros, todo a un precio accesible. “Mis hijos son todo en mi vida y, como están las cosas, con un solo sueldo no se puede vivir”, explicó acerca de la decisión.
Los hijos de Yoana, el motivo por el que decidió apostar por una casa de comidas en Lomas.
La labor diaria no es sencilla. Pelozo se encarga de prácticamente todo el trabajo: realiza las compras, cocina, atiende a los clientes, reparte los pedidos y, además, continúa ocupándose de su casa y del cuidado de los niños. “Mi mayor desafío fue no bajar los brazos, aunque es muy cansador. Soy mi propia jefa y estoy en todo”, contó, con orgullo en cada una de sus palabras.
Su hija mayor, de 15 años, se convirtió en una aliada indispensable: “Me ayuda un montón, a veces trabaja conmigo a la par”, dijo, y rápidamente admitió que, en algunos días, el papá de los chicos también colabora con el reparto.
Pese al cansancio y los horarios extendidos, Yoana no pierde de vista sus metas: sueña con ampliar el espacio e incorporar productos de almacén, aunque sabe que ese objetivo deberá esperar hasta terminar de pagar el préstamo. “Desearía poder crecer más, pero de a poco. Todo llega”, afirmó.
Yoana no pierde de vista sus metas: sueña con ampliar el espacio e incorporar productos de almacén, aunque sabe que ese objetivo deberá esperar hasta terminar de pagar el préstamo.
El emprendimiento funciona de lunes a sábados en Las Heras 1697 y los pedidos pueden hacerse al 1128367173. Con trabajo y perseverancia, Yoana inicia un camino que nació del esfuerzo y de la esperanza de construir un futuro mejor.