POR Edgardo Solano
Un siglo de jazz
bandas de la escena de Nueva Orleans, desde 1905, pero el grupo surge en Chicago, por iniciativa del propietario de un club local, que los llevó desde el Sur y los hizo debutar bajo el nombre de “Stein’s Dixie Jazz Band”. En aquel 1917, cuando se registró esa grabación pionera, eran los años de Woodrow Wilson como presidente de los Estados Unidos. La segregación racial estaba institucionalizada en el país del Tío Sam y lo seguiría estando por décadas.
El jazz formaba parte de la cultura de los barrios bajos y estaba condenado en círculos académicos. Además, en los sectores clasemedieros se hacía lo posible para mantener alejados a sus hijos, y en especial a sus hijas, de este emergente ritmo de raíces africanas, que también recibió las influencias europeas y criollas. A lo largo de su historia, el jazz pasó de ser una simple música de baile popular a una forma de arte reconocida en todo el mundo. Luego de aquella grabación, y ya entrados los ’20, todas las compañías discográficas apuntaron al fenómeno del jazz. En “Los Años Locos” de la primera posguerra y antes del crack financiero de 1929 y en especial al inicio de la Segunda Guerra Mundial, el jazz cruzó el charco para invadir Europa y terminar de hacer masivo este estilo. Nacido en los burdeles y en los barrios bajos de Nueva Orleans, el genero conquistó el mundo y luego fue creciendo y evolucionando.