Aplicar la Ley de Financiamiento Universitario, que quedó congelada por el gobierno de Javier Milei, se volvió una necesidad y una urgencia. Las universidades están en crisis y esto amenaza la continuidad de las actividades académicas y científicas.
Piden aplicar la Ley de Financiamiento Universitario, que quedó congelada por el gobierno de Javier Milei. La pérdida salarial docente ronda el 40% en estos dos años.
Aplicar la Ley de Financiamiento Universitario, que quedó congelada por el gobierno de Javier Milei, se volvió una necesidad y una urgencia. Las universidades están en crisis y esto amenaza la continuidad de las actividades académicas y científicas.
Es por eso que el próximo martes 12 de mayo se realizará la cuarta edición de la Marcha Federal Universitaria, convocada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Federación Universitaria Argentina (FUA) con movilizaciones en distintos puntos del país.
El objetivo es ni más ni menos que exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso, que garantiza fondos para infraestructura, investigación y salarios docentes. La ley también establece la actualización de las becas estudiantiles y del presupuesto en general. De conjunto implicaría agregar al presupuesto universitario actual alrededor de $2,5 billones.
El Ejecutivo presentó recientemente un recurso judicial para suspender la aplicación de esta ley: presentó un recurso extraordinario a la Corte Suprema luego de que el Congreso rechazara el veto y de dos fallos judiciales ordenando su aplicación.
Desde el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), organismo que nuclea a los rectores de todo el país, alertan que las transferencias de fondos a las universidades públicas cayeron un 45,6% desde 2023, mientras que la pérdida salarial ronda el 40% en estos dos años según gremios docentes y no docentes.
El acto central de la marcha del 12 será en Plaza de Mayo, donde se espera una amplia participación de estudiantes, egresados y docentes. En paralelo, el conflicto suma nuevas medidas de fuerza. Se anunció un paro de una semana, hasta el 2 de mayo, que impactará en la Universidad Nacional del Litoral y sus escuelas preuniversitarias, con suspensión de actividades académicas durante ese período.