Días atrás, un policía fue detenido en Lomas de Zamora, acusado de vender información policial a delincuentes para facilitar robos. Tanto él como su cómplice, un agente oriundo de Merlo, fueron procesados con prisión preventiva y una grave imputación en su contra.
La grave acusación contra el policía de Lomas de Zamora que vendía información a delincuentes
Integraba la Policía de la Ciudad de Buenos Aires y suministraba datos claves a una banda que robaba autos. Le dieron prisión preventiva junto a su cómplice.
Los involucrados son dos efectivos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, quienes habrían comercializado información reservada de uso exclusivo policial. La evidencia señala que esos datos habrían facilitado robo de vehículos, adulteración de documentación y venta ilegal de autos, entre otras actividades.
Ambos imputados tienen 32 años. Marcelo M.G. tiene domicilio en Lomas de Zamora, mientras que Cristian M.T. está radicado en Merlo. Debido al peligro de fuga, el juzgado interviniente convirtió la detención de ambos en prisión preventiva, por considerarlos presuntos autores de los delitos de “divulgación de secreto oficial y asociación ilícita, en concurso real”.
Grave acusación contra el policía de Lomas
De acuerdo con la investigación, los policías estaban ligados a una organización criminal de casi 20 integrantes, que habría funcionado desde mayo de 2024 hasta fines de ese año. “Se encontraban organizados y coordinados integrando una banda o asociación ilícita destinada a conseguir motos robadas y autos, insertarle numeración falsa, cruzarlos, conseguir la documentación adulterada y venderlos como legales”, establece la acusación.
Los agentes aprovechaban que eran efectivos de la Policía de la Ciudad para suministrar las denominadas “planas” e informes extraídos de bases de datos oficiales. Se trata de información fundamental para adulterar la identidad registral de los vehículos y luego venderlos en el mercado ilegal.
Por otro lado, en los teléfonos secuestrados a los policías se encontraron varias fotos tomadas directamente de las pantallas de los sistemas informáticos, donde se veían consultas sobre patentes, antecedentes y demás datos de vehículos. Esas imágenes eran luego enviadas por WhatsApp a la banda, que luego les enviaba transferencias de dinero.
Además, se comprobó que el policía de Lomas había involucrado a su propio hijo en esta maniobra. Le pedía que realizara consultas en el sistema policial cuando él no tenía su teléfono laboral.