La Selección Argentina enfrentará este viernes a Cabo Verde por los 16avos de final del Mundial 2026 y eso trajo varias historias interesantes que vinculan a nuestro país con el archipiélago africano. Y una de ellas tiene protagonista a Los Andes, ya que una tribuna del estadio Eduardo Gallardón tiene un nombre de origen caboverdiano.
Los Andes y su lazo con Cabo Verde: por qué una tribuna del estadio lleva un nombre originario de ese país
El vínculo con la isla africana se debe a la familia Da Graca, que tiene tres generaciones que brillaron en Los Andes y lograron ascensos históricos.
El motivo de esta casualidad se debe a la familia Da Graca, una de las más emblemáticas en la historia de este club de 109 años y que es dueña de un hecho insólito: tres generaciones -abuelo, padre e hijo- vistieron la camiseta del Milrayitas en diferentes momentos y los tres lograron ascender.
Por este motivo, esta familia de origen caboverdiano grabó a fuego su apellido en la historia del club y por eso, cuando se decidió bautizar a las tribunas que antiguamente eran para el público local, fue una de las elegidas.
La elección se dio en el marco de los festejos del centenario. Por eso, desde 2017, la tribuna que se encuentra al lado del colegio Ejército de Los Andes se llama Familia Da Graca. El otro elegido fue Jorge Ginarte, un grandes ídolos del club, y la última que se construyó, la cabecera, pasó a llamarse tribuna Centenario.
“Los Andes es todo para mi familia. Son tres generaciones de manera directa que estuvimos en club y por eso siempre fue un tema de conversación en la mesa. Es algo que tenemos muy incorporados y cuando podemos, siempre vamos a la cancha con mi papá. Para nosotros es un orgullo todo lo que logramos en el club”, subrayó en diálogo con La Unión.
Los Da Graca y el vínculo con Los Andes
La historia la empezó a escribir Manuel Da Graca, hijo de Manuel Antonio, que era oriundo de Cabo Verde, y después la continuaron su hijo Abel Da Graca y su nieto Hernán Da Graca. Los tres lograron ascender con Los Andes y forma parte de la historia grande del club.
Manuel fue un goleador intratable en su época y en el conjunto de Lomas de Zamora brilló. Gracias a sus goles, Los Andes se coronó campeón de Tercera División en 1938 y logró el ascenso a la Segunda.
Abel, el segundo de la dinastía, fue una de las grandes figuras del plantel que logró el ascenso a Primera en 1967 y considerado uno de los mejores futbolistas en la historia del club, a tal punto que siendo futbolistas del Milrayitas fue convocado a la Selección Argentina. Integró, además, uno de los mejores equipos de la historia del club, el de 1968, que le ganó a varios Grandes y se clasificó al Torneo Nacional por única vez en la historia del club.
El último es Hernán, que continuó con el legado de su papá y su abuelo, y en 1994 se vistió de héroe en Los Andes, al convertir el gol en la final del ascenso ante Deportivo Armenio que le permitió al conjunto lomense ascender a la Primera Nacional en 1994.
Todo esto los llevó a tener una tribuna con el apellido de la familia, dejando inmortalizado para siempre el legado que dejaron en el club. "Mi papá dice que la tribuna tenga nuestro apellido es gracias a mí porque, según él, hay casos de dos generaciones directas que salieron campeones en un club, pero no hay registros de tres. Igualmente, para mí, esto es gracias a los tres, aunque sobre todo por mi abuelo, que fue el nos impulsó y nos llevó a que también vistamos la camiseta de Los Andes", remarcó Hernán.
El origen caboverdiano de los Da Graca
La historia de esta familia de origen caboverdianos en Argentina empezó con Manuel Antonio, el bisabuelo de Hernán, que en dialogó con La Unión, contó el vínculo de sus raíces africanas. Manuel llegó al país en busca de nuevas oportunidades y tras cinco años pudo traer a su mujer Faustina y cuatro de sus hijos. Acá, en Argentina, tuvieron a Manuel, que fue el primero inició la dinastía de futbolistas.
“Siempre supimos que éramos descendientes de Cabo Verde, la familia siempre fue contando la historia y la fue trasladando de generación en generación. Siempre tuvimos una relación muy cercana porque no es de las más comunes”, comentó Hernán.
Contó, además, que siempre mantuvieron algunas costumbres que trajeron desde la isla. Y entre ellas está una comida típica caboverdiana como la cachupa, algo que cocinaban sus tías. “Es algo que todavía hacemos. Son cosas que mantuvimos con el paso de los años”, señaló.
Todo lo que se generó con Cabo Verde motivó a querer conocer el archipiélago y por qué no trabajar para ser parte del crecimiento del fútbol en la isla ,que todavía es amateur, aunque podría crecer mucho a partir de su logro en el Mundial 2026, logrando una histórica clasificación a los 16avos de final.
“La verdad me gustaría conocer, es parte de la historia y ojalá se pueda dar. Además, estoy viendo la posibilidad de enviar un CV porque me gustaría trabajar allá y ser parte del crecimiento caboverdiano en el fútbol. Ojalá pueda ser uno de los nuevos directores técnicos que caigan en la isla para aportar mi experiencia y conocimiento”, remarcó, que es director técnico y director deportivo, con mucha experiencia en el fútbol argentino.