Este fin de semana, la Bundesliga volverá a jugarse y será el primero de los torneos grandes de Europa en regresar a la actividad tras el paso del Coronavirus. En Argentina, la cuestión es definir la fecha de vuelta a los entrenamientos pero aún no hay acuerdo. Mientras algunos dirigentes dejaron entrever que podría darse a finales de mayo, los médicos recomiendan extenderlo hasta que el panorama sea más claro.
“Retomar los entrenamientos es arriesgado”
Alberto Blázquez, médico del plantel de Talleres de Escalada, opinó sobre el regreso a las prácticas, los protocolos europeos que buscan acoplarse al país y las diferencias que hay entre categorías para aplicarlos.
Alberto Blázquez, médico del plantel de Talleres de Escalada, opinó sobre el tema y marcó algunas diferencias vitales que no se están teniendo en cuenta a la hora de pensar en entrenamientos y reuniones de futbolistas. “Alguien dijo hace unos días, Europa tiene la montaña atrás que es el invierno. Nosotros lo tenemos por delante y pienso que hablar de cómo retomar los entrenamientos es un arriesgado”, indicó.
“Hay mucho protocolo y muchas formas de pensar en el regreso pero, ahora, lo primero es tener en cuenta que tenemos 60 o 70 días de bastante frio. Esto, aparentemente, funciona como caldo de cultivo para el virus y es donde más nos tenemos que cuidar. Siendo así, yo sería muy cauto con el tema de la vuelta a los entrenamientos y más por las condiciones que ofrece el ascenso. No habría que pensar en volver hasta que pase el invierno”, agregó.
La lógica de pensar un protocolo europeo para la B Metropolitana es, cuanto menos, alejado de la realidad. Las diferencias son evidentes incluso comparando con la Primera División. “Los jugadores de Boca o River pueden llegar cada uno en su auto, cambiados, entrenar y volverse a su casa. Acá en Talleres, por ejemplo, hay muchachos que vienen en tren o colectivo. Diría que entre el 30% y el 40% llegan en auto y la gran mayoría trayendo a otros compañeros que van levantando en el camino. Es muy difícil así”, indicó.
Estas posibilidades protocolares tampoco tienen en cuenta el panorama económico y las variables que plantean AFA y Agremiados con la rebaja de salarios que se analiza. “Quizás a algunos jugadores de la A les pueden bajar el 50% del sueldo y, así y todo, podrían vivir. En la B si les bajan el 30%, probablemente no les alcance para llegar a fin de mes. Y esto corre para todos: Talleres pero también Los Andes o Temperley que tienen más estructura”, citó el profesional Albirrojo. Y sumó un ejemplo claro: “Hay jugadores de Talleres que vienen desde Quilmes. Le tendríamos que poner un remis a disposición para llevarlo y traerlo, y pagarlo el club. Entonces: ¿Hablamos de reducción de salarios y agregamos este gasto? ¿O le van a pedir al jugador que se lo pague? Sería una locura”.
Como conclusión, Blázquez remarcó: “No hay que aventurarse a decir cosas que no se pueden sostener. En lo personal, volver a entrenar me parece complicado, arriesgado, sin mucho sentido. En este momento, al jugador hay que darle apoyo psicológico -que lo estamos haciendo en Talleres-, trabajar en la parte física e ir viendo día a día qué pasa