El presidente Javier Milei sumó el capítulo más tenso en la relación bilateral con Brasil y su par Luiz Inácio Lula da Silva al dar un discurso en San Pablo que incluyó insultos para el presidente brasileño. Ante esto, la oposición argentina salió a cruzar a Milei y defendió la relación estratégica con Brasil.
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La oposición fue lapidaria con Javier Milei tras sus insultos a Lula Da Silva en Brasil
Distintos sectores de la oposición destrozaron al presidente Javier Milei y defendieron la relación bilateral y estratégica con Brasil.
El mandatario argentino participó de una convención del Partido Liberal para respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. Pronunció un discurso de 25 minutos, donde volvió a cargar contra Lula, a quien llamó “el ladrón” y “el presidiario”, además de cuestionar al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, por impedirle visitar al expresidente Jair Bolsonaro, actualmente detenido.
Todo esto generó un fuerte rechazo por parte del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y profundizó la tensión diplomática entre ambos países. La respuesta más contundente llegó desde el Partido de los Trabajadores (PT), fuerza política que lidera Lula. Su presidente, Edinho Silva, sostuvo que “resulta inaceptable que un jefe de Estado extranjero visite el país y se dirija a las instituciones brasileñas de manera irrespetuosa”.
“No sorprende que el actual presidente de Argentina se comporte de esa manera. Ha demostrado en reiteradas oportunidades no estar a la altura del cargo que ejerce”, agregó.
La reacción de la oposición: "Nos hace hacer pasar vergüenza"
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, cuestionó las declaraciones de Milei sobre el país vecino, al sostener que ofendió “al gobierno de Brasil, a su presidente y a su pueblo” y advirtió sobre las consecuencias para la relación bilateral.
Kicillof afirmó que desde la provincia de Buenos Aires existe “respeto por los pueblos vecinos y hermanos” y consideró que el mandatario nacional “hace pasar vergüenza insultando y agrediendo por motivos ideológicos”.
Además, sostuvo que Milei “no comprende el papel que desempeña” y aseguró que “quiere convertirse en el ‘che pibe’ de Donald Trump y Benjamin Netanyahu, atacando y agrediendo a todos los que le hacen frente a la ultraderecha internacional”.
Kicillof advirtió que la postura del Presidente “es además poco inteligente, es mala y es riesgosa”, al remarcar que Brasil “es nuestro principal socio comercial, el principal intercambio de la Argentina”. En ese sentido, sostuvo que “haciendo estas tonterías y payasadas, pone en riesgo fuentes de trabajo, inversiones e intereses colectivos del pueblo argentino, para sostener a un candidato por orden de Trump”.
El peligro de perder más empleos
El Frente Renovador, por su parte, expresó un fuerte respaldo a la relación estratégica entre la Argentina y Brasil y cuestionó los agravios al sostener que ese tipo de confrontaciones perjudican a la producción, las exportaciones y el empleo argentino.
El espacio liderado por Sergio Massa advirtió que la relación con Brasil involucra a miles de pequeñas y medianas empresas, industrias y trabajadores, al tratarse del principal socio comercial de la Argentina. Desde el massismo señalaron que el deterioro del vínculo bilateral tiene consecuencias económicas concretas y cuestionaron que el Gobierno nacional priorice la confrontación política por encima de los intereses estratégicos del país.
El presidente del Frente Renovador y diputado nacional Diego Giuliano afirmó que “un Presidente viaja para defender los intereses de la Argentina, no para hacer campaña ni agraviar al mandatario de nuestro principal socio comercial”, y consideró que “cada pelea diplomática de Milei la terminan pagando la industria nacional, las exportaciones y los trabajadores”.
La diputada Cecilia Moreau calificó de “inaceptables” los agravios a Lula y aseguró que “jamás en la historia un presidente argentino viajó a otro país para insultar públicamente a su mandatario”.
La medida que tomó Brasil
El gobierno de Brasil resolvió hoy llamar a consultas a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, en una fuerte respuesta diplomática a los insultos que el presidente Javier Milei lanzó contra Luiz Inácio Lula da Silva durante un acto político en San Pablo.
La medida representa uno de los gestos diplomáticos más severos que puede adoptar un país sin llegar a romper relaciones, y constituye un fuerte mensaje político del gobierno de Lula da Silva hacia la administración argentina.