La investigación por la estafa que tuvo como víctima a Merlín Díaz, la joven peluquera de Ingeniero Budge que murió tras haber sido manipulada en un presunto ritual espiritual, avanza hacia una definición judicial clave: la fiscalía solicitará que las dos imputadas que ya declararon en la causa sean llevadas a juicio.
Pedirán juzgar a dos acusadas por la estafa a Merlín Díaz y buscan intensamente a una prófuga
Las dos acusadas de estafa que están a disposición de la Justicia ya podrían ser juzgadas. Mientras tanto, sigue la búsqueda de la prófuga.
Fuentes judiciales informaron a La Unión que mientras tanto se intensifica la búsqueda de la tercera acusada que continúa prófuga, considerada la cabecilla de la banda de gitanas que habrían engañado a la víctima por medio del "cuento del tío".
Según denunciaron sus familiares, las imputadas convencieron a la joven de que el dinero estaba “maldito” y debía ser entregado para someterlo a un supuesto ritual. “Le prometieron que se lo iban a devolver después de la ceremonia”, había explicado Alexander Díaz, hermano de la víctima.
La familia sostiene que Merlín fue víctima de una fuerte manipulación psicológica. Por eso, reclaman que el caso sea ibnvestigado por la muerte de la joven.
El caso de las gitanas en Ingeniero Budge
La causa investiga una maniobra bajo la modalidad de “cuento del tío”, en la que una banda de gitanas habría convencido a la víctima de someter su dinero a una supuesta “limpieza espiritual”, al asegurarle que estaba “maldito”.
Merlín Díaz, de 30 años, tenía una peluquería en Capitán Giachino y Olimpo, en la localidad de Ingeniero Budge. Todo comenzó el 15 de enero pasado, pero cinco días después, las gitanas le pidieron que les entregara su ahorros en efectivo, un total de $14 millones con la excusa de que debían hacerle una “limpieza” al dinero para terminar con esa supuesta maldición.
Todo era claramente una estafa. De hecho, el marido de Merlín se lo advirtió, pero ella cayó en el engaño y accedió a darles toda la plata. Fue el principio de la tragedia. Posteriormente, se quitó la vida.