Las fechas patrias como el 25 de mayo se celebran comiendo empanadas y cantando folklore. En Lomas de Zamora, una vecina combina esas dos costumbres argentinas con una misma pasión. Se trata de Amelia Martín, que tiene un emprendimiento gastronómico de comida casera mientras desarrolla su faceta artística como cantante.
Es famosa en Lomas por sus empanadas tucumanas y su pasión por el folklore
Amelia Martín comenzó a hacer empanadas para honrar a su provincia, Tucumán, y como salida laboral. Ganó una medalla de oro en los juegos Bonaerenses. Además, canta folklore y da clases.
"Nací en Tucumán y hace 38 años nos vinimos con mi esposo Antonio a Buenos Aires para buscar una mejor vida. Empecé a hacer las empanadas por una cuestión económica y para honrar a mi provincia donde se hacen las mejores empanadas", destacó Amelia, quien recibió a La Unión en su casa de la calle Azara para mostrar cómo cocina las empanadas tucumanas.
"Para la empanada de carne compro roast beef porque tiene un poquito de grasa y es importante para que salga jugosa. Le pongo cebolla, morrones, huevo picado, pimentón, comino y ají", detalló la cocinera, quien agregó: "Siempre dejo el relleno descansando una noche en la heladera porque sale más rico y al otro día hago las empanadas tucumanas que tienen 13 repulgues".
Otra de sus especialidades son las de humita con choclo rallado, zapallo, cebolla, morrón, pimentón y comino. "A mí me gusta hacerla grandecita la empanada cosa que con tres alcance. También preparo de jamón de queso, pollo y verdura", indicó.
Empanadas La Tucu es el nombre del emprendimiento que, además de tomar pedidos por Instagram, participa hace 2 años de la feria que se hace los fines de semana en la Plaza Libertad de la calle Laprida 1200. "Es una plaza hermosa con emprendedores que son muy unidos. Tengo una clientela fija que me compra seguido así que está muy bueno", celebró Amelia, que el año pasado ganó la medalla de oro en los Juegos Bonaerenses cocinando empanadas de mondongo.
"La música es un buen remedio para el alma"
La otra pasión que tiene Amelia Martín es la música y el canto. "Estudié en la Escuela de Música Popular de Avellaneda (EMPA) y en el Conservatorio Julián Aguirre de Banfield. Además de cantar en múltiples lugares, la satisfacción mayor es mi taller de canto ya que doy clases para 20 alumnos y me encanta enseñar porque creo que la música sana, te da todo y es un buen remedio para el alma", expresó la artista, que da clases hace 30 años y próximo 7 de junio va a presentar la primera muestra de canto del año en el Centro Cultural Los Bemoles de Burzaco.
Con su voz tan profunda como cálida, el 17 de noviembre de 1989 ganó su primer Pre Cosquín cantando a capela "Me gusta Jujuy cuando llueve" y en 1992, embarazada de su primer hijo, volvió a ganar para representar a Lomas en el emblemático festival de Córdoba. "Hay que vocalizar todos los días sino la voz se pierde", recomendó la cantora.
Otra satisfacción es que sus hijos siempre la acompañan en sus shows. "Facundo toca la guitarra, el bajo, percusión y tiene una voz maravillosa; Tomas también toca la guitarra, canta y hace percusión; y Marco toca el bajo y esta en la parte de producción. Son muy talentosos y además tengo el agrado de tener en percusión a Sebastián Celauro, un gran artista que conozco hace muchos años".