Luego de casi dos años de espera, Rodolfo Pérez Algaba no pudo ocultar su emoción tras el veredicto del jurado popular que declaró culpables a los tres asesinos de su hermano, el empresario descuartizado, cuyos restos fueron encontrados en Ingeniero Budge, Fernando Pérez Algaba.
"Estoy super contento de que se haya hecho justicia y que los tres se coman una cadena perpetua. Ahora seguramente iremos por el resto", manifestó sobre los demás imputados que todavía esperan ser juzgados como presuntos cómplices.
Según explicó Rodolfo a la agencia Noticias Argentinas, el veredicto tiene un significado que va más allá de la condena. "Mi hermano por fin va a descansar en paz", afirmó, resumiendo en una frase el peso de casi dos años de lucha judicial.
También reconoció que las defensas "buscaron mil coartadas" para salvar a sus clientes, pero destacó que el jurado "supo sacar bien el veredicto".
Fernando Pérez Algaba, la víctima del macabro crimen.
El reconocimiento a la fiscal del juicio
Rodolfo fue especialmente enfático al valorar el trabajo del equipo que llevó adelante la acusación: la fiscal Marcela Dimundo y los abogados querellantes Javier Baños y Sebastián Queijeiro.
"Me tengo que sacar el sombrero con el trabajo que realizaron. No me alcanzan las palabras para agradecerles", señaló una vez que escuchó la decisión del jurado.
Los 12 miembros del jurado hallaron culpables a Maximiliano Pilepich, Nahuel Vargas y Matías Gil por "homicidio agravado por alevosía, codicia, premeditación y uso de arma de fuego". La pena es prisión perpetua.
La audiencia de cesura aún no tiene fecha. Y cuatro cómplices más, la gestora Flavia Bomrad, el ex comisario Horacio Córdoba, Fernando Gastón Carrizo y Luis Contreras, todavía esperan su propio juicio en el TOC 9 de Lomas de Zamora.