La Plaza San Martín de Turdera, ubicada en Suipacha 101, se convirtió en un gran espacio de aprendizaje durante la jornada "Gran Jardín Circular", que reunió a ocho jardines de infantes estatales de Lomas de Zamora para compartir propuestas, experiencias y aprendizajes con las familias y la comunidad.
El "gran jardín circular" reunió a ocho jardines estatales de Lomas en la Plaza San Martin de Turdera
La jornada se realizó en la Plaza San Martín de Turdera, donde se compartieron propuestas de juego, exploración e intercambio del jardín fuera de la sala.
Participaron los jardines 908, 909, 910, 911, 912, 915, 920 y 932, de Turdera, Temperley y Llavallol en dos turnos, uno a la mañana y otro a la tarde por dos horas, una "muestra de los diversos formatos de enseñanzas de nivel inicial".
Durante el encuentro, cada institución presentó diferentes propuestas pedagógicas que permitieron mostrar parte del trabajo que realizan cotidianamente en las salas. "Las actividades que se hacen dentro de un jardín se abren a la comunidad, se muestra cómo se trabaja en el nivel inicial", explicó Silvina Camisay, docente del Jardín Nº 910 "Tambor de Tacuarí" de Llavallol.
Arte, naturaleza y más
La propuesta permitió trasladar las experiencias de las salas a un espacio abierto, la plaza se llenó de juego, producciones artísticas, investigaciones, materiales y diferentes estaciones de exploración, por ejemplo sala roja llevó una experiencia relacionada con los insectos encontrados en su propia huerta, caracoles, hormigas y abejas.
En otros espacios, las propuestas estuvieron vinculadas con la experimentación y la construcción de conocimiento a partir de la observación, hubo un "hotel de bichos" junto a un laboratorio y una estación de exploración para conocer dónde viven distintos animales y cuáles son sus características.
También se mostraron investigaciones sobre verduras crudas y cocidas, maquetas de microscopios, afiches, imágenes y un libro de bichos. La experimentación continuó en otro de los stands, donde se explicó cómo elaborar un bálsamo labial a partir de diferentes ingredientes, mientras que otra propuesta invitó a "explorar y jugar con mezclas" mediante tubos de ensayo y materiales utilizados previamente en las salas.
"La sala como laboratorio busca articular la exploración y la indagación de manera sostenida y permanente. Al mismo tiempo, profundiza la construcción de conocimiento", explicaba una de las propuestas presentadas.
El juego como forma de aprender
"Hay juegos de material concreto y material no estructurado que, por ejemplo, nosotros llevamos cajas para apilar con imágenes donde vos podías copiarlas. Y los juegos regulados, llevamos una generala grande con tablas para que anoten con fibrones que se puedan borrar y un juego de pesca. Se llaman juegos de construcción y arreglados", explicó la seño del jardín Nº 910.
La creatividad se hizo presente además a través de propuestas inspiradas en artistas como Joan Miró y Frida Kahlo, junto con mesas con masa, crayones, limpiapipas y otros materiales para crear y experimentar. Los juegos y objetos fueron, en muchos casos, construidos por las propias docentes a través de materiales reciclados y formaron parte de las estaciones que podían recorrer las familias.
Una plaza convertida en jardín
El "Gran Jardín Circular" buscó generar un espacio de encuentro entre instituciones que habitualmente desarrollan sus experiencias en sus propias salas. Durante la jornada, esas propuestas salieron a la comunidad y pudieron ser conocidas por otras familias y jardines. "La verdad que la propuesta fue invitar a toda la familia en nuestro caso se agradece la colaboración de los padres, fueron bastantes", expresó la docente.
Con propuestas que fueron desde la investigación de pequeños animales hasta el arte, los experimentos y los juegos de construcción, la Plaza San Martín se transformó durante unas horas en una extensión de las salas de nivel inicial: un espacio abierto donde las infancias pudieron jugar, explorar, crear y aprender junto a otros.