31 de octubre de 2026
Eterno.

De Fiorito a Nápoles: el arte del conurbano llegó a Italia para homenajear a Maradona

Fiorito y Nápoles quedaron unidas en un mural de 16 metros realizado por Muro Sur en homenaje a Diego Armando Maradona.

La historia de Diego Armando Maradona volvió a unir a Fiorito y Nápoles, esta vez a través del arte. El colectivo Muro Sur, integrado por muralistas del sur del Gran Buenos Aires, cruzó el océano para dejar su huella en uno de los lugares más emblemáticos de la cultura maradoniana: Largo Maradona, en los Quartieri Spagnoli de la ciudad italiana.

Allí, en la entrada del espacio donde se encuentra el histórico mural dedicado al Diez, los artistas realizaron una intervención que representa el recorrido de Maradona desde sus humildes orígenes en Fiorito hasta convertirse en ídolo eterno del Napoli. La obra tuvo además una coincidencia especial: se concretó en el marco de un nuevo aniversario del nacimiento de Diego, que se recuerda cada 30 de octubre. Así, en una fecha cargada de emoción para los hinchas y para quienes mantienen viva su memoria, el arte del conurbano llegó a Nápoles para unir simbólicamente los dos lugares que marcaron su historia.

La obra, de 16 metros de largo por 1,20 de alto, tiene como eje la frase "De Fiorito a Napoli" y propone un viaje visual entre las dos ciudades. De un lado aparece el Diego de los primeros años, con las casitas, las antenas, el potrero, el alambrado y el cartel de la estación de Fiorito. Del otro, el Maradona consagrado en Nápoles, con la camiseta del Napoli y elementos característicos de la ciudad, como el Vesubio y su paisaje.

Las banderas de Argentina e Italia, ubicadas en los extremos de la composición, completan el mensaje de hermandad entre ambos pueblos. Una historia que comenzó en un barrio del sur del conurbano bonaerense y encontró en Italia otro lugar donde convertirse en leyenda.

Un sueño que comenzó en Fiorito

Para Ezequiel Briseño, director del proyecto, llegar a Nápoles significó concretar un objetivo que parecía lejano, pero que se fue construyendo paso a paso. "El proceso creativo se fue dando casi solo. Nosotros sentimos que era literalmente de Fiorito a Napoli, porque hasta un día antes estuvimos pintando en el potrero de Fiorito y al otro día ya estábamos armando los bolsos para venirnos", contó.

El viaje tuvo una particularidad: el equipo llegó a Italia prácticamente después de trabajar en el mismo lugar donde Maradona comenzó a soñar con el fútbol, esa continuidad terminó convirtiéndose en el concepto central del mural. La intervención se realizó en apenas un día y medio, los artistas comenzaron a pintar el día de su llegada, desde las 15 hasta las 21, y continuaron al día siguiente entre las 10 y las 17.

Durante todo el proceso, turistas de distintos países, vecinos y comerciantes se acercaron para observar el trabajo, sacar fotografías y conversar con los muralistas. Según relató Briseño, la recepción fue extraordinaria. La repercusión también llegó a los medios locales y el equipo recibió la visita de la televisión italiana.

De un lado aparece el Diego de los primeros años y el cartel de la estación de Fiorito.

Pintar junto al santuario del Diez

La intervención se realizó en la puerta de entrada de Largo Maradona, un espacio privado que se convirtió en una parada obligatoria para quienes visitan Nápoles y buscan conocer más sobre la historia del futbolista argentino, la posibilidad de pintar allí surgió del deseo del colectivo y del contacto con personas que facilitaron el vínculo con los responsables del lugar.

Briseño destacó especialmente la colaboración de Iván, un argentino que vivió en Fiorito y actualmente reside en Nápoles, quien ayudó a establecer los contactos necesarios para concretar el proyecto. También mencionó a Manuela, hija del propietario del espacio, que recibió con entusiasmo la propuesta.

La satisfacción por el resultado fue tal que los responsables de Largo Maradona ya invitaron al colectivo a regresar en febrero para realizar una nueva intervención en el interior del lugar, junto al mural histórico y al santuario dedicado a Diego, "con pintar en cualquier pared de Napoli nos hubiésemos conformado y terminamos al lado del mural más conocido del mundo de Diego Armando Maradona", expresó Ezequiel.

Maradona consagrado en Nápoles y elementos característicos de la ciudad, como el Vesubio y su paisaje.

El conurbano, presente en una historia mundial

El proyecto contó con el acompañamiento de los municipios de Lomas de Zamora y Lanús, además de referentes culturales y personas que colaboraron para hacer posible la experiencia, la iniciativa también representa un nuevo paso en el recorrido de Muro Sur, que viene desarrollando intervenciones vinculadas con Maradona y su historia, con Fiorito como punto de partida y referencia permanente.

Para los artistas, llegar a Nápoles no fue solamente pintar en otro país. Fue llevar la identidad de un barrio, sus paisajes y su memoria hasta una ciudad que adoptó a Diego como propio. "Para nosotros significa trascender, significa un montón de cosas. Realizar lo que alguna vez se tomó como una locura o un sueño y llevarlo a cabo", sostuvo Briseño.

La obra fue dirigida por Ezequiel Briseño, con la participación de los artistas Cuervo Dibujador y Gastón Pérez Lugo, mientras que la edición audiovisual estuvo a cargo de Camila Jammer. El equipo se cansó, pero con la satisfacción de haber concretado una experiencia que superó sus expectativas. Y con una nueva invitación para volver a pintar en el corazón maradoniano de Nápoles.

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