Jaime Gimeno, el reconocido trompetista argentino que durante décadas dedicó su vida al jazz, falleció esta semana en Lomas de Zamora, su barrio de toda la vida, a los 90 años.
A los 90 años, falleció Jaime Gimeno, referente del jazz y querido vecino de Lomas
"Me gustaría que el jazz siga trascendiendo a través del tiempo", decía el trompetista Jaime Gimeno que fue un ejemplo para muchos artistas jóvenes.
La noticia de su muerte enluta a quienes compartieron con Gimeno su pasión por la música y, especialmente, por el jazz.
El universo de Jaime Gimeno
La Unión lo entrevistó en 2021 y allí contó cómo nació su pasión por el género, su admiración por Harry James y el proyecto musical que impulsó en la zona Sur.
Su acercamiento al jazz ocurrió cuando tenía 15 años, a partir de una película sobre un trompetista. La interpretación de Harry James, quien se convirtió en su gran ídolo, fue determinante para que comenzara a escuchar ese estilo musical y quisiera aprender a tocar el instrumento.
Con esfuerzo, Gimeno logró comprar su propia trompeta y comenzó a perfeccionarse. Escuchaba vinilos, estudiaba y participaba de pequeñas bandas. Su pasión incluso lo llevó a viajar a Nueva York en 1960, donde encontró partituras antiguas de canciones interpretadas por James.
Una vida dedicada a transmitir el jazz
En 2016 concretó uno de sus grandes proyectos: creó Swing '42 Big Band, una agrupación formada por 16 músicos de la zona Sur del conurbano. Gimeno era su director y trompetista, pero también cumplía un rol fundamental como impulsor de una música que muchos de los integrantes no conocían antes de sumarse.
La pandemia había obligado a suspender los shows, aunque el músico continuó tocando la trompeta para mantenerse activo y conservó el contacto con sus compañeros de la banda.
En aquella entrevista con La Unión, publicada en abril de 2021 con motivo del Día Internacional del Jazz, Gimeno había expresado el deseo que resumía buena parte de su trayectoria: "Me gustaría que el jazz siga trascendiendo a través del tiempo".
Aquel objetivo marcó buena parte de su vida: mantener vigente una música que lo había cautivado desde joven y transmitir esa pasión a las nuevas generaciones.