En 2014, Daniel Franco fue uno de los héroes del ascenso de Los Andes. Doce años después regresó al Milrayitas por más gloria. Es el capitán sin cinta del plantel de Leonardo Lemos, el que ordena la defensa con su voz de mando y le dio un salto de calidad a un equipo que es protagonista de la Primera Nacional.
Daniel Franco, una de las murallas del sólido andar de Los Andes
El central de Los Andes destacó al grupo como factor principal de la gran campaña, donde el equipo “despertó” después del golpe sufrido en el clásico.
Los Andes atravesó con éxito una seguidilla tremenda de partidos con rivales directos en la zona A: venció a San Miguel en Los Polvorines, empató con Colón de Santa Fe y Deportivo Morón y derrotó a Godoy Cruz de Mendoza.
Los tres puntos frente al Tomba cortaron con dos pardas consecutivas en el estadio Eduardo Gallardón. Por eso, el alivio por volver a hacerse fuerte en casa. “Contentos porque pudimos conseguir la victoria de local que se nos venía negando. El primer tiempo fue muy bueno, muy superiores nosotros, y en el segundo tiempo nos tocó sufrir. No era lo deseado, pero sí un poco lo esperado porque enfrentamos a Godoy Cruz que para mí es de los mejores equipos de la categoría”, destacó Daniel Franco.
Las fortalezas defensivas de Los Andes
Con cuatro goles recibidos, Los Andes es el equipo menos vencido de la Primera Nacional y el menos vulnerado como visitante (solo recibió un tanto de Ciudad de Bolívar, una de las revelaciones del torneo). El oriundo de Granadero Baigorria destacó el esfuerzo de todo el equipo para sostener esta marca.
Destacó que lo vive “con mucha tranquilidad, cada uno sabe lo que tiene que hacer, estamos pasando un buen momento, tanto ‘Seba’ (López) en el arco, como los centrales, los laterales y todo el equipo que ayuda a defender. El primer defensor nuestro es ‘Mauri’ (Asenjo) que deja el alma en cada pelota y corre contra todos, los cansa, así que defendemos todos”.
Daniel Franco: “Somos un grupo bárbaro”
La derrota contra Temperley en el clásico fue un click. Cuando se pensaba lo peor, el equipo tuvo reservas anímicas para torcer el rumbo. Y ahora acumula siete fechas sin derrotas. “Todos esperaban que después del clásico que nos tocó perder iba a ser muy difícil, le iba a costar mucho al club. No esperaban la reacción que tuvimos, pero era el momento para salir adelante”, afirmó.
La clave, según Franco, fue “la unión que tenemos en el grupo, la verdad que somos un grupo bárbaro, donde cada uno nos apoyamos, nos alentamos y en ese momento que quizá fue el más crítico, el más difícil por no haber podido arrancar bien y encima perder el clásico, se vio que estábamos tranquilos”.
Los Andes volverá a presentarse este sábado en Lomas de Zamora, frente a un Racing de Córdoba que arrancó bien y decayó en las últimas fechas. “Son todos los partidos muy difíciles, cualquiera le puede ganar a cualquiera. Es muy pareja la categoría y tenemos que seguir por el mismo camino, trabajando y dejando todo cada día”, avisó el central sobre los riesgos a asumir ante la Academia.