El Día del Trabajador Gastronómico se celebra cada 2 de agosto en Argentina en honor a la creación de la primera federación que reunía a los trabajadores del sector hotelero y gastronómico. Y en Lomas, si hay un vecino que honra la profesión es, sin duda, Francisco Crotta, quien fue mozo de Mi Club por seis décadas y, a sus 86 años, sigue trabajando como colaborador en la barra del espacio bailable.
El mozo eterno de Mi Club: Francisco y su historia de amor con la gastronomía
Nacido en Italia, en 1958 llegó al país y, dos años después, empezó a trabajar en el reconocido boliche. Hoy, a sus 86 años, sigue como colaborador en la barra.
Francisco nació en 1938 del otro lado del Océano Atlántico, más precisamente en Italia, pero dos décadas después se mudó a Argentina y adoptó a Lomas como su segundo hogar.
Transcurridos dos años en el país, más precisamente en 1960, Francisco comenzó a trabajar como mozo en uno de los boliches más emblemáticos de zona Sur: Mi Club. "Conocí el lugar gracias a un amigo en común de mi hermano, quien me invitó al espacio bailable. Resulta que él tenía un tío que era empleado y estaba a cargo de la barra, entonces yo le comenté que me gustaría empezar a trabajar ahí: lo charló con su pariente y al siguiente sábado ya tenía empleo", rememoró.
Desde ese entonces, Francisco se desempeñó como mozo los viernes, sábados y domingos, mientras que en la semana hacía distintos quehaceres relacionados a la limpieza y la logística. "Yo era un extranjero que recién se estaba familiarizando con la lengua castellana. Los dueños me acogieron desde el primer momento y me demostraron un inmenso cariño", admitió, muy agradecido.
Francisco se desempeñó como mozo los viernes, sábados y domingos, mientras que en la semana hacía distintos quehaceres relacionados a la limpieza y la logística
Crotta se desempeñó como mozo hasta el inicio de la pandemia y actualmente, pese a ya estar jubilado, continúa trabando en el espacio bailable como colaborador en la barra de tragos. "Mi Club cambió mucho a lo largo de los años. Antes, los chicos venían de traje y las mujeres con vestido, pero ahora eso se perdió. Los vecinos que asisten hoy en día van con ropa más casual, que está a la moda", comparó el lomense.
Al ser consultado sobre los momentos más inolvidables que pasó en Mi Club, Francisco no lo dudó y eligió cada aniversario del boliche, con exitosas fiestas que se mantienen hasta estos días. "Conozco a Mi Club como la palma de mi mano", admitió.
Conozco a Mi Club como la palma de mi mano
"Nunca pensé que iba a estar tantos años trabajando en Mi Club. Este lugar me dio todo, me permitió formar mi futuro y ser quien soy, pero también me brindó decenas de amistades que guardo en mi corazón", cerró, con la voz visiblemente emocionada.