A un año de su muerte, el Papa Francisco es recordado por su compromiso con los más vulnerables y las enseñanzas que dejó para construir una sociedad mejor. En Lomas de Zamora están pintando murales para homenajearlo y valorar la importancia de su legado.
Pintan murales en Lomas de Zamora para mantener vivo el legado del papa Francisco
En los últimos días inauguraron dos obras artísticas con la presencia de autoridades y representantes de organizaciones, clubes e instituciones.
En Fiorito inauguraron un mural participativo sobre el Camino de la Ribera Sur, a la altura de AYSA y a unos 500 metros de Camino Negro. La jornada contó con la presencia de autoridades y representantes de organizaciones, clubes e instituciones que forman parte de la campaña "Con la droga no se juega".
El Obispo de Lomas, monseñor Jorge Lugones, bendijo el mural y destacó que "Francisco nos propuso organizar la esperanza, es decir organizar lo comunitario, no aflojar porque los tiempos sean difíciles para ayudar al que sufre, al que está caído, al que menos tiene o necesita un abrazo, una compañía, un plato de comida hoy más que nunca o una medicación".
También se inauguró un mural sobre la Avenida Hipólito Yrigoyen y Sáenz, a metros de la Catedral de Lomas. Las obras artísticas forman parte del programa "12 Murales de Francisco", impulsado por el Municipio para celebrar los 12 años de papado que tuvo Jorge Bergoglio.
Los artistas de Muro Sur, un reconocido colectivo que lleva más de 12 años trabajando con la cultura, estuvieron a cargo de la pintura de los murales tanto en Fiorito como en Lomas.
La inolvidable visita del Papa Francisco a Lomas
Antes de ser Papa, Jorge Bergoglio visitó Lomas en varios oportunidades. La más recordada fue en 2007 cuando se cumplieron 50 años de la fundación de la Diócesis. "Invitamos al cardenal Bergoglio para que nos acompañara en la celebración. No solo que vino, sino que lo hizo en el tren Roca y fue una sorpresa para todos nosotros. Inmediatamente entabló un vínculo con la gente que fue extraordinario y hasta emocionante", recordó el obispo Jorge Vázquez.
"Esa visita en el 2007, que fue inolvidable, mostró a Jorge como lo que era: un hombre cercano, que no le tiene miedo a la gente, que se vincula y que vibra junto al pueblo. Al otro día me llamó por teléfono para contarme sus sensaciones y de lo contento que estaba por 'ver tanta gente joven', hasta me pidió la grabación de lo que fue esa jornada", reveló Vázquez, vecino de Lomas que actualmente desempeña su labor en Morón.