Año Nuevo ya está a la vuelta de la esquina y se vivirá con temperaturas que rozarán los 40º en muchas zonas del AMBA, incluido Lomas de Zamora, todo un récord si se revisan los últimos registros de cada 31 de diciembre.
Fin de año con casi 40º en Lomas de Zamora: qué comer y tomar y qué no para cuidarse
Una nutricionista de Lomas dio recomendaciones para el 31 de diciembre. Proteínas, ensaladas y aguas saborizadas para esquivarle a las calorías.
En una charla con el Diario La Unión, la profesional indicó que para la cena de fin de año es preferible elegir comidas “livianas y frescas” como pueden ser carnes magras, pescado, pollo, ensaladas, frutas y vegetales.
Recomendaciones para los vecinos de Lomas de Zamora para la mesa de fin de año
“Debemos intentar usar proteínas para la cena y, de ser posible, incluir legumbres y ensaladas de muchos colores. Respecto al postre, la ensalada de fruta es una gran alternativa para reducir la ingesta de calorías”, indicó la profesional, dejando en claro que “hay que evitar los platos grasos o pesados que aumentan la sensación de calor y cansancio”.
Además, la nutricionista contó que es importante prepararse durante el día para evitar llegar a la cena con hambre, ya que esa sensación “favorece a los excesos”. De acuerdo a su percepción, recomendó comer varias veces durante la jornada, ingiriendo porciones moderadas en distintos momentos del día.
“El 31 de diciembre está pronosticado mucho calor en la zona, por lo que es importante tomar agua a lo largo del día, incluso cuando no tengamos sed. Es importante limitar el alcohol y las gaseosas ya que no hidratan”, dijo la licenciada, e inmediatamente aclaró que una opción para la ingesta de bebidas puede ser el agua saborizada casera que contenga rodajas de limón o naranja, menta o pepino.
El 31 de diciembre está pronosticado mucho calor, por lo que es importante tomar agua a lo largo del día, incluso cuando no tengamos sed. Es importante limitar el alcohol y las gaseosas ya que no hidratan.
“Tenemos que entender que solamente son dos comidas las denominadas riesgosas, el 31 de diciembre y el 1 de enero. La idea es cuidarnos, porque se puede disfrutar y pasarla bien con equilibrio y salud”, concluyó Neira.