Unas 1.500 personas de distintos partidos políticos se manifestaron frente al Municipio y la protesta terminó en violencia, cuando un grupo intentó ingresar por la fuerza al edificio municipal. El Intendente Martín Insaurralde habló y fue contundente: "Ésta fue la manera de presentar sus reclamos que tuvo el grupo de violentos que irrumpió en nuestro Municipio el día de hoy. Se nota que fue planeado y que estos carteles fueron pensados para utilizar cómo escudo. No fue una manifestación, fue un atropello antidemocrático".
Los manifestantes se reunieron en la plaza. Por lo general, cuando se acercan al Municipio, entregan un petitorio y buscan reunirse con alguna área determinada. Pero un grupo reducido de unas 80 a 100 personas, intentaron ingresar por el área de Personal, que está sobre la calle Manuel Castro, y los propios empleados municipales fueron los que comenzaron a forcejear para impedir su avance al interior de la sede.