26 de octubre de 2026
Economía.

Presión tributaria: las PyMEs enfrentan 62 impuestos y regímenes administrativos por año

Las PyMEs argentinas afrontan 34 tributos y 28 regímenes de retención, percepción e información, según un informe que advierte sobre su impacto en la competitividad.

Las pequeñas y medianas empresas de Argentina (Pymes) deben afrontar 62 obligaciones tributarias y administrativas durante el año, entre impuestos y regímenes de retención, percepción e información. Así lo señala un informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) junto con la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC).

El relevamiento, denominado Vademécum tributario argentino de PyMES 2026, contabilizó 34 tributos y 28 regímenes que implican tareas administrativas adicionales para las empresas. Aunque las cifras bajaron respecto del año anterior, el estudio advierte que la carga fiscal y burocrática sigue afectando la actividad.

Cómo se distribuyen los tributos

De los 34 tributos identificados, 16 corresponden al ámbito nacional. Entre ellos figuran el Impuesto al Valor Agregado (IVA), Ganancias para sociedades, el Impuesto al Cheque, los derechos de importación y exportación y las contribuciones patronales.

En el nivel provincial se contabilizaron ocho tributos, con Ingresos Brutos, el Impuesto Inmobiliario, el Impuesto Automotor y el Impuesto de Sellos entre los principales.

Por su parte, los municipios aplican otros 10 tributos, entre los que se destacan la Tasa por Inspección, Seguridad e Higiene (TISH), los derechos de Publicidad y Propaganda y distintas tasas vinculadas a inmuebles y vehículos.

Menos obligaciones que en 2025

La comparación interanual muestra una reducción de 37 a 34 tributos. Según el informe, la baja se explica por la eliminación de impuestos internos sobre los seguros y la telefonía celular, además de un cambio metodológico que excluyó la tasa por ocupación de espacios públicos, aplicable a actividades específicas.

Los regímenes de retención, percepción e información también disminuyeron, de 30 a 28. Sin embargo, el estudio aclaró que solo una de esas bajas tuvo un alcance generalizado: la eliminación del régimen asociado al Impuesto PAIS. La otra correspondió a un sistema exclusivo del sector de escribanías.

El costo administrativo y los saldos a favor

Para elaborar el cálculo, los investigadores tomaron como referencia una sociedad de responsabilidad limitada (SRL) con establecimiento propio, empleados, vehículos y equipamiento tecnológico. El modelo contempla operaciones bancarias, importaciones, exportaciones y el pago de servicios básicos, cuyos costos también incluyen componentes tributarios.

El documento identifica dos problemas centrales para la competitividad de las PyMEs. El primero es el gasto de tiempo y recursos que demanda cumplir con presentaciones periódicas, bajo la posibilidad de recibir sanciones o multas por errores e incumplimientos formales.

El segundo es la acumulación de saldos a favor por la aplicación de retenciones y percepciones. De acuerdo con el análisis, las demoras y la burocracia en los procedimientos de devolución mantienen fondos inmovilizados que las empresas podrían destinar a su actividad, lo que termina elevando en la práctica el peso de la carga tributaria.

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