Música, baile, destrezas y distintas expresiones artísticas serán parte de un show de talentos que prepara el Grupo Scout San Cayetano de Lomas de Zamora el sábado desde las 19 en su sede ubicada en Sucre entre Los Andes y Ricchieri.
Un grupo scout de Lomas de Zamora abre sus puertas para un show de talentos
El Grupo Scout San Cayetano de Lomas de Zamora presentará un espectáculo de talentos este sábado, abierto a toda la comunidad, a partir de las 19.
La propuesta reunirá a niños, jóvenes, adultos y artistas invitados en una jornada abierta a la comunidad, pensada para compartir habilidades y visibilizar el trabajo realizado durante todo el año. La iniciativa nació con el propósito de crear un espacio de expresión donde los integrantes de la agrupación muestren su talento a través de distintas disciplinas. Además de las presentaciones, el público que se acerque al predio conocido como "el campito" podrá disfrutar de una variada propuesta gastronómica.
"Esta experiencia permite que se expresen y que, a través de una disciplina, puedan mostrar quiénes son y qué hacen", explicó Alejandra, jefa del Grupo Scout San Cayetano. También destacó que la propuesta no está destinada únicamente a los chicos, sino que los adultos tienen la posibilidad de compartir sus conocimientos y expresiones artísticas.
Más de 26 años de historia en Lomas de Zamora
Detrás de esta iniciativa hay una historia que comenzó el 8 de junio del 2000, cuando un grupo de jóvenes decidió crear una nueva agrupación scout en Lomas, con una propuesta educativa basada en los valores y las tradiciones del movimiento.
"La apertura fue un proceso largo, pero satisfactorio, ya que queríamos pensar nuestro grupo y, sobre todo, poner énfasis en una visión a largo plazo del propósito a llevar adelante. Queríamos sentar las bases de una propuesta educativa que fuera atractiva para los jóvenes y para quienes se sumaran a colaborar", narró Alejandra.
Los primeros encuentros se realizaron en la capilla San Cayetano, ubicada en Boquerón, entre Ricchieri y Los Andes, perteneciente a la parroquia María Auxiliadora. "Quienes constituimos el grupo veíamos un contexto de servicio y predisposición, ya que recibimos la colaboración y el aliento de las autoridades de Scouts de Argentina, así como de las familias", enfatizó.
De la capilla al campito
Un año después, gracias a la gestión de uno de los padres que integraba el comité, consiguieron un espacio más amplio: el antiguo campo de recreación de la fábrica Hartford. Se trata de una manzana que los integrantes llaman cariñosamente “el campito” y que, hasta hoy, continúa siendo el lugar donde desarrollan sus actividades.
Actualmente, SANCA cuenta con 118 integrantes: 86 chicos y jóvenes, 27 dirigentes, cuatro padres representantes y una mamá que cumple funciones de apoyo. La propuesta está organizada por edades en las ramas Lobatos y Lobeznas, Scouts, Caminantes y Rovers, de 7 hasta 22 años.
A través de juegos, ceremonias, buenas acciones, salidas y campamentos, buscan promover valores como la solidaridad, el compañerismo y el compromiso con los demás.
Una familia que crece alrededor del escultismo
Alejandra, quien actualmente está al frente de la agrupación, también tiene su propia historia dentro de SANCA. Su recorrido comenzó como mamá, cuando llevaba a sus hijos a participar de las actividades. Con el tiempo se involucró en las tareas administrativas, se incorporó como dirigente y pasó por distintas ramas hasta llegar a la jefatura, función a la que accedió por elección de sus pares adultos.
Para Alejandra, uno de los aspectos más valiosos del escultismo es acompañar el crecimiento de los chicos y ver cómo las experiencias compartidas dejan una marca en sus vidas. "Quienes llevamos mucho tiempo vemos cómo crecen los chicos que empezaron a los 7 años, y hoy los ves con 21 o 22 años. Sentir que tenés una parte privilegiada porque los viste crecer, eso, en mi opinión, es el mejor tesoro", expresó.
"SANCA es una familia. Lo que más me gusta es que llegue el sábado y poder dar lo mejor de mí para este grupo, compartir con amigos y compañeros de ruta y hacer algo por el otro sin esperar nada a cambio", contó.
Los proyectos y el futuro de SANCA
Con el show de talentos, la intención es abrir el espacio a la comunidad y compartir algo de lo que construyeron durante más de dos décadas. La propuesta se suma a las distintas actividades que realizan durante el año, entre ellas el tradicional campamento anual, que en esta oportunidad tendrá como destino Sierra de la Ventana.
"Durante el año nos organizamos para buscar financiamiento a través de eventos, o con las familias colaborando de distintas maneras", detalló y subrayó "la realidad psicológica y social, que representa un desafío constante que nos interpela y ocupa un lugar importante en la agenda del grupo".
De cara al próximo año, uno de los principales objetivos será continuar acondicionando los espacios destinados a las diferentes ramas y avanzar con los proyectos para mejorar las instalaciones.
Al hablar de aquello que desea que nunca se pierda de la identidad de SANCA, Alejandra resumió: "Seguir creyendo que el juego y el desarrollo al aire libre son las herramientas para el desarrollo de los jóvenes". Es parte de lo que en el grupo llaman ADN de SANCA: una forma de compartir, aprender y crecer que, desde hace más de 26 años, sigue dejan do huellas en quienes pasan por el campito.
