Se trata de Juan Chamorro, un zapatero y ciclista amateur que busca generar conciencia sobre la importancia del agua.
Un vecino unirá Lomas con Paraguay en su bicicleta
En lo que será una nueva edición de lo que dio en llamar “Abrazo al Acuífero Guaraní y Pueblos Originarios”, el hombre saldrá este sábado desde su casa de la calle Saladillo y planea salvar 1.500 kilómetros en 15 días.
“El agua es la riqueza más grande que tiene nuestra región y esta travesía quiere remarcar lo importante que es cuidarla y que todos los pueblos latinoamericanos estén unidos para eso”, afirma.
Con un exhaustivo itinerario de viaje, que lo llevará a hacer 100 kilómetros por día en pleno verano de la Mesopotamia argentina, Chamorro irá aprovisionado de agua y algunos víveres, pero sabe que deberá enfrentar las exigencias fortuitas que le depare su viaje.
“Voy a llevar una carpa para ir parando en estaciones de servicio, descansar a la noche y seguir la ruta al otro día, bien temprano”, explica Chamorro.
“Mi idea es seguir la ruta 14 y pasar por las ciudades de Zárate, Gualeguaychú, Paso de los Libres y Posadas; de ahí cruzo a Encarnación, en Paraguay, y agarro la ruta 1 hasta Luque, la ciudad donde nací”, indica. Su deseo “es que este viaje sea un pequeño granito de arena que aporte a la conciencia de unión latinoamericana”.
Experiencia rutera
“Eso no es nada”, dice Juan sobre los 1.800 kilómetros recorridos en 2013, cuando, siempre en dos ruedas y con tracción a sangre, unió Lomas con Iguazú, desviándose por Uruguay para bordear la frontera brasileña.
Por otra parte, en 2014, el vecino cruzó el NOA, llegó hasta Bolivia y bajó hasta Misiones. Más de 3.000 kilómetros en bici. “Por convicción con el mesaje”, rema
