El Milrayitas cayó 1-0 ante el Central Córdoba santiagueño y padeció su cuarta caída al hilo de local. Ante esto, De La Riva renunció al cargo.
Los Andes sufrió otro golpe y se quedó sin entrenador
Ante un equipo prolijo, bien equilibrado en todas sus líneas, el elenco de Lomas no encontró respuestas en el juego para marcar una superioridad y por eso sufrió su cuarta caída al hilo en casa (la quinta en nueve partidos), algo que encienden algunas señales de alarmas en cuanto al funcionamiento. Los Andes volvió a mostrar falencia en el juego. Estuvo impreciso, sin conexión en la mitad, y con muy pocas situaciones a lo largo de los 90 minutos.
Es que si bien De La Riva apostó por un mediocampo con cinco futbolistas para tener mayor control, la propuesta no dio resultado porque los volantes no lograron marcar la diferencia y además Rodrigo Salinas, el único delantero, quedó muy solo arriba y siempre perdió con los defensores rivales. La visita, en cambio, apostó por un juego prolijo, con una línea defensiva bien parada y sacándole el provecho al buen pie de algunos de sus mediocampistas. Buscó no desprotegerse, esperar su momento y obtuvo su recompensa.
Después de un primer tiempo en el que escasearon las situaciones de peligro, Martín Minadevino hizo valer su pegada y, a los 13 minutos, con un exquisito remate de tiro libre, anotó el único gol del partido, con el que su equipo le dio un duro golpe a Los Andes en el Gallardón, donde el Milrayitas solo ganó dos partidos.
Por este resultado, a la noche, De La Riva mantuvo una reunión con los dirigentes del club y, de común acuerdo, arregló su desvinculación del equipo de Lomas de Zam
